Jeny Pascacio / Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La violencia en Pantelhó provocó el desplazamiento forzado de 3 mil 200 indígenas tzotziles y tzeltales que ahora se encuentran en condiciones de hacinamiento en refugios habilitados en Chenalhó, San Juan Cancuc y San Cristóbal de Las Casas; dos niños se encuentran desaparecidos.
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) informó que de marzo al 5 de julio de este año fueron asesinadas 12 personas, entre ellas, un niño y la ejecución de Simón Pedro Pérez López, el ex presidente de la Sociedad Civil Las Abejas de Acteal.
Además de una persona desaparecida; y una mujer y un niño herido con arma de fuego, actos perpetrados por “un grupo criminal de Pantelhó vinculado a funcionarios públicos municipales”.
La organización dijo que la ausencia del Estado y su falta de atención ante el aumento de la violencia hace que los pueblos vean a las autoridades como parte del problema y no de la solución.
De acuerdo con los testimonios recabados por el Frayba, con sede en San Cristóbal de Las Casas, de las 3 mil 205 personas desplazadas, la mayoría son mujeres, adultos y adultas mayores, niñas y niños, quienes han externado: “Tenemos miedo y estamos preocupados por nuestras vidas y la de nuestros familiares”.
“Salir de sus casas no elimina el riesgo al que se encuentran expuestas, pues temen ser perseguidas y atacadas por sus agresores que siguen presentes y operando en la región”.
Lamentaron la falta de actuación del gobierno en la instalación de albergues temporales con un mecanismo de atención integral a desplazados. Por el contrario, fue la sociedad civil, el pueblo creyente y las iglesias, que establecieron campamentos para atender la grave crisis humanitaria.
“Preocupa el aislamiento en el que se encuentran estos campamentos, ya que la falta de señal telefónica aumenta su situación de riesgo frente a una probable agresión”. Además, es necesario y urgente garantizar las necesidades básicas de alimentos, sobre todo: maíz, frijol, arroz, chayotes, papas y sal.
También para proveer de productos de higiene: jabón, toallas femeninas, pañales, etcétera, para sostener a las familias, así como el abastecimiento de leña para la cocción de alimentos en los campamentos.
Frayba documentó que mujeres dieron a luz en la montaña, mientras huían de sus comunidades. “Es urgente asegurar que tanto ellas, como sus bebés, se encuentran fuera de peligro. Las familias han sido separadas y se reportan al menos dos niños desaparecidos en la montaña”.
Algunos ya presentan diarreas, deshidratación aguda, enfermedades respiratorias y fiebres, padecimientos que pueden complicarse; y se suman afectaciones a la salud mental de la población: llanto, tristeza y ansiedad.
ATENDER CAUSAS DE VIOLENCIA: OBISPOS
Los obispos de Chiapas reiteraron su llamado a que se construya y se cuide la paz en aquellas comunidades que, como en el caso de Pantelhó, están siendo el objetivo de grupos que sólo buscan sembrar violencia y miedo.
A las autoridades de gobierno en todos sus niveles, expresaron que la “creciente inseguridad, pobreza y violencia se ha vuelto caldo de cultivo para que fuerzas alternas al gobierno se disputen territorios y están causando el terror y desplazamiento de las comunidades”.
Como organización religiosa, reiteraron que trabajarán para aliviar el sufrimiento de los desplazados. Pero es urgente que las autoridades pongan una solución de raíz al problema que hay varios municipios del estado, y que han sido de nota nacional en los últimos días.
Derivado de una reciente reunión, los obispos coincidieron en que, aunque no tienen un número exacto de desplazados, consideran que hasta ahora se han rebasado los tres mil, “pero pedimos que quienes tienen conocimiento de hermanos en esta situación puedan comunicarlo a las parroquias para poder atenderles en su inmediata necesidad”.
Como parte de su exhorto, pidieron también que la población y los medios de comunicación no contribuyan a difundir información tergiversada que sólo genera más violencia.
EN RIESGO LAS COSECHAS
En entrevistas realizadas por Diario de Chiapas, los desplazados se dijeron preocupados por el alto riesgo de perder su cosecha si no retornan pronto a sus comunidades. Frayba agregó que se trata de la milpa, frijolar, traspatios y cafetales.
“Dichos cultivos están en desarrollo y, si no se atienden, se perderá la producción de granos básicos para la alimentación de al menos, un año. Lo mismo ocurrirá con los animales que no se están alimentando y morirán de hambre, vulnerando de esta manera el sustento de la vida comunitaria y salud de las familias. Esta situación llevará a agravar aún más la crisis alimentaria imperante desde el COVID-19”.
“Exigimos a los gobiernos federal y estatal una atención integral ante la emergencia humanitaria de los desplazamientos forzados en acciones con pertinencia cultural; se propicie el retorno pronto y seguro a las comunidades con una acción planificada de reintegración comunitaria y, por último, se atienda a las causas estructurales de la violencia que posibilite el seguir construyendo condiciones para que la Paz y la Justicia sean una realidad en el territorio de Pantelhó, Chenalhó y de los Altos de Chiapas”.










