Jeny Pascacio / Diario de Chiapas
Para evitar problemas de inundaciones, es necesario de forma urgente un sistema de red pluvial que capte las lluvias que caen sobre la capital de Chiapas, las regule, controle y frene, o desfogue el agua; aunque el Ayuntamiento no cuenta con la solvencia para realizar la obra.
Para Jorge Humberto Gómez Reyes, director de Obras Públicas Municipales, cada que hay una precipitación, al menos en Tuxtla Gutiérrez, se percibe una gran cantidad de arrastre de piedras, arena y escombro que genera problemas en toda la ciudad.
“Aunque sabemos que hay soluciones, se trata de inversiones muy costosas que el Ayuntamiento no puede cubrir”, dijo y admitió que en materia de lluvias y, en general, en todo lo relacionado a lo climatológico los últimos años han sido complicados.
La problemática es arrastrada desde hace varias administraciones municipales, aunque se requiere del apoyo del Estado y de la misma Federación para poder ejecutarlas, aunque se tienen avances y proyectos.
“Hablamos de 33 subcuencas que tiene el río Sabinal, lo que se traduce en miles de millones de pesos. En la ciudad tenemos lugares concurrentes, pero como toda Tuxtla es un valle, entonces a veces se puede inundar donde sea, y una bardita o un tope, te puede desviar el flujo, y ya se viene como bola de nieve por otro lado, porque todo baja de forma desordenada, irregular, hasta el río Sabinal, donde tiene que bajar toda el agua”.
Gómez Reyes destacó que se han gestionado los recursos para resolver algunos problemas con cinco interceptores pluviales en Terán, a la altura de Plaza Cristal, por otro negocio llamado Sam’s, y las colonias 24 de Junio y el arroyo de Kilómetro 4.
Recordó lo que ocurrió el domingo de la semana pasada con el arroyo San Agustín, cuyo desbordamiento afectó a cerca de una decena de viviendas, “toda esa agua que se acumuló viene del arroyo de Berriozábal, donde llovió mucho, y trae muchos excedentes, por eso pasó lo que pasó”.










