Marco Alvarado / Diario de Chiapas
El llamado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a la población general, en caso de presentar algún problema respiratorio luego de haber superado el contagio de COVID-19, es a que busquen atención médica en la clínica de Medicina Familiar y evitar automedicarse.
A la fecha, este instituto ha brindado 177 mil 974 atenciones en unidades y servicios de rehabilitación por complicaciones o secuelas de COVID-19.
En junio pasado inició el Programa de Rehabilitación Integral en 106 unidades de la red hospitalaria del IMSS, en donde personal capacitado brinda terapias personalizadas para superar la dificultad respiratoria, controlar las palpitaciones, dolores de cabeza, estómago y pecho, tos, cansancio o fatiga que se pueden presentar al caminar o al realizar alguna otra actividad física, secuelas que muchos de los recuperados de la enfermedad suelen referir en consulta.
Las secuelas pulmonares leves tardan cuatro semanas máximo en curarse, las pulmonares severas de dos semanas a seis meses como la miopatía y la neuropatía agregada. Los pacientes con daño neurológico severo pueden tardar hasta un año en recuperarse.
De acuerdo con especialistas, una reacción inflamatoria en los alvéolos afecta el funcionamiento de los pulmones y provoca dificultad respiratoria, y en los pacientes con Covid-19 esta condición ocurre cuando el virus ingresa a los pulmones, causa infección e inflama los alvéolos.
Los tratamientos pueden ser vía oral o intravenosa, y si el paciente se agrava es hospitalizado para atender las complicaciones, como las infecciones bacterianas agregadas que son manejadas con antibióticos, además de medicamentos antiinflamatorios.
Sin embargo, revertir el daño causado a los pulmones depende del estado inmunológico y de la respuesta que tenga el paciente a la infección.










