A. Marroquín / Diario de Chiapas
En Tuxtla Gutiérrez son decenas de familias las que optan por vivir y “andar con el Jesús en la boca”, ante el riesgo de perder la vida por habitar en zonas consideradas de máximo riesgo.
Al menos cinco viviendas de la colonia Francisco I. Madero, ubicada al oriente sur de la ciudad capital, están en riesgo máximo por colapso, dos de ellas, ya son inhabitables, pero en el resto las y los habitantes se niegan a abandonar las viviendas, ya que no tienen otro lugar a dónde ir, pese a que autoridades municipales han ofrecido refugios temporales, sin embargo, temen perder el patrimonio que han construido durante años.
Elizabeth Hernández Borges, secretaria de Protección Civil Municipal, comentó que desde el Ayuntamiento se sigue invitando a la población a salvaguardarse y prevenir ante lo que podría ser una desgracia.
Ante el riesgo, la funcionaria comentó que los bienes materiales se tendrán que resarcir y volver a construir, ya que no hay cabida para seguir habitando en zonas donde la naturaleza empieza a demostrar su fuerza.
“Las pérdidas materiales se tendrán que resarcir y volver a reconstruir, sin embargo, la prioridad es salvaguardar la vida, por ello quiero hacer un llamado respetuoso pero enérgico a la ciudadanía en el sentido de actuar. Protección Civil sí da un dictamen de desalojo, pero en ningún momento dijeron tengan acá una toalla, una chamarra, los vivientes de acá están molestos”, puntualizó.
Para estas familias —muchas de escasos recursos— dormir y habitar sus casas representa un riesgo constante y aunque saben que de por medio está en riesgo su vida, seguirán habitándolas hasta que las autoridades den certeza y garantías de un espacio temporal, y ayudarles a la reconstrucción de sus viviendas, pues esta situación se originó —de acuerdo a la misma Secretaría de Protección Civil—, por la construcción de una cancha, hecha por las mismas autoridades municipales hace más de una década.










