· Los cuerpos de dos personas arribaron a Malacatán, a 12 kilómetros de Chiapas, donde fueron velados
José Cancino / Diario de Chiapas
Dos de los cuatro cuerpos plenamente identificados tras el accidente de tráiler cerca de Tuxtla Gutiérrez, arribaron este domingo a Malacatán, ciudad fronteriza con México.
En el lugar situado a escasos 12 kilómetros del puerto fronterizo Talismán- El Carmen, los restos de dos hombres identificados como Cecilio Federico Ovalle Cifuentes y Leonel Gómez Zepeda, han sido velados durante este domingo y Cecilio fue sepultado en el camposanto municipal, mientras que el otro hombre fue velado por más horas y sería llevado a su última morada este lunes en las primeras horas del día.
El traslado de los cuatro cuerpos se ha hecho a bordo de un vuelo Charter desde Tuxtla Gutiérrez hasta la ciudad de Guatemala, donde los dos malacatecos han sido trasladados por tierra en carrozas hasta su ciudad natal, a unas seis horas de la capital del país.
El viaje se ha hecho de madrugada y a las 6:50 horas han arribado a Malacatán, donde seres queridos les han llorado tras la tragedia, que cobró la vida de otros 52 migrantes en Chiapas.
Este es el primer traslado y repatriación de cuerpos de víctimas tras el percance ocurrido el pasado 9 de diciembre, que dejó también decenas de heridos.
Los dos hombres nativos de Malacatán se dedicaron en vida a mantener y hacer que sus familias salieran adelante.
Leonel fue futbolista profesional en el club deportivo Malacateco, mientras que Cecilio dedicó gran parte de su vida al transporte, manejando una ruta de autobús desde su ciudad hacia la frontera con México.
Pero en ninguno de los casos el dinero alcanzó para sobrevivir junto a sus seres amados y tuvieron que salir en busca del “sueño americano” que acabó en pesadilla.
Otros dos cuerpos fueron enviados a comunidades cercanas a la capital de Guatemala, tras el debido proceso de identificación entre familias y autoridades mexicanas y guatemaltecas.
En Chiapas, aún hay cuerpos que no han sido reconocidos y permanecen sin identidad ni familiares que los reclamen.
Se sospecha hasta entonces que la mayoría de las víctimas mortales sean personas originarias de Guatemala y otros países de Centroamérica.










