Donovan Carrillo, joven mexicano de 22 años, ha sorprendido con sus dotes de patinador artístico en su debut en los Juegos Olímpicos de Invierno Beijing 2022, en el que obtuvo el tercer lugar -de manera momentánea- del programa corto de patinaje artístico, lo que le aseguró un lugar en la final del 9 de febrero mientras las expectativas de triunfo aumentan.
Con un total de 79.69 puntos, el joven jaliciense buscará colgarse una medalla el próximo miércoles, siendo el primer mexicano que llega a la final de patinaje artístico en unos Juegos Olímpicos de Invierno desde 1992.
Al ritmo de Black Magic Woman y Shake it del compatriota Carlos Santana, el mexicano sorprendió con sus impecables movimientos con los que sumó 48.08 puntos en la parte técnica y 36.61 en la ejecución de ejercicios. Al lado de su entrenador Gregorio Núñez, Carrillo desarrolló una rutina en la que ejecutó siete saltos obligatorios que resaltaron con su traje negro y decorados dorados.
“Desde que era niño siempre fui muy apasionado con la música, sintiendo la voz y cada sensación del artista que trataba de expresar”, comentó Carrillo a Los Angeles Times. Para él, la música juega un factor primordial en cualquier de sus presentaciones, por lo que su elección siempre ha sido fundamental en cualquiera de sus performance.
A donde quiera que vaya, Carrillo trata de llevar un pedazo de México con él. En su presentación en el Gran Premio Juvenil ISU en Japón en 2016, el joven atleta patinó bajo la voz de Juan Gabriel -quien recién había fallecido hace un par de semanas- con el tema “Hasta Que Te Conocí”, elección que había hecho con 9 meses de anticipación, ya que era se encuentra entre las favoritas de su madre.
Comienzos
El patinaje artístico no fue el primer deporte que acogió a Donovan, pues primero tuvo que pasar por otras disciplinas para finalmente llegar con la que más se sentiría identificado. A la edad de tres años comenzó a bucear y hacer gimnasia, y luego le dio la oportunidad al fútbol y al karate.
Tras intentar en uno y otro deporte, su hermana mayor Daphne lo alentó a probar el patinaje y, para impresionar a una chica de nombre Elizabeth, Carrillo -de ocho años- se puso a entrenar día y noche.
Desafortunadamente, Elizabeth renunció después de unos meses, pero Donovan ya había quedado hechizado con el deporte que le abriría las puertas a diversas oportunidades en su futuro.
Con información de Infobae










