Es preciso que las personas que busquen un crédito o realicen compras en línea observen bien y busquen las direcciones oficiales de las tiendas a fin de que puedan ser respaldadas en caso de la pérdida de su producto o servicio.

Francisco Mendoza / Diario de Chiapas
Previo a la pandemia, los delincuentes querían la información física para robar la identidad de las personas, sacar créditos a nombre de sus víctimas y una de las cosas que más buscaban era sacar datos de la credencial de elector.
Una de las formas era ir a las casas y meter la mano en la basura y buzón a fin de sacar datos que les pudieran servir para robar la identidad de sus víctimas, señaló Wolfgang Erhardt, vocero de Buró de Crédito.
“Sacaban comprobantes de domicilio, estados de cuenta que, junto con la identificación, son materiales que te piden para sacar créditos, pero al momento que inicia la pandemia, nos quedamos en casa y se empezó a secar ese tipo de material y los delincuentes necesitan su dinero para vivir”.
Ante el encierro de la pandemia de COVID-19, los delincuentes comenzaron a usar otro tipo de métodos para extorsionar y/o realizar fraudes a la gente, comenzando estos mismos a invertir en sus trampas.
“De entrada crearon muchísimos perfiles falsos en las redes sociales para hacerse pasar por empleados de instituciones, por ejemplo, se hacen por empleados de Buró de Crédito, estos delincuentes ofrecían sacarte del buró, modificar tu información por dinero, obviamente eso no se puede”.
Además, el vocero señaló que los delincuentes comenzaron a crear muchas páginas web, pretendiendo ser instituciones que daban crédito o que vendían artículos que la gente estaba necesitando como cubrebocas, y caían en la estafa.
En estas páginas piden todos los datos de las personas ya que la supuesta empresa te enviará a tu domicilio el producto, es ahí cuando se hacen de todos tus datos personales.
“El delincuente es muy creativo, no solo crearon este tipo de páginas de comercio o supuestos otorgantes de crédito, también, aumentaron su inversión en cosas como Google por ejemplo”.
En estos casos la gente pone el nombre de la empresa ficticia en Google y te saldrá en el buscador, en caso de que sea un clon de una empresa oficial, la dirección que saldrá estará muy cerca de la empresa legal o cercana a ella, eso hace que la gente se confunda.
“Como le meten (los delincuentes) publicidad a Google, los resultados los acomodan en los primeros lugares, si no conoces bien la dirección de la empresa que quieres visitar, es probable que le des clic en la página errónea, hay algunas páginas que están mal hechas, pero otras que dan la finta de que son reales”.
Erhardt dijo que esto no fue todo, los delincuentes se dieron cuenta que los ataques de fraude se podían hacer de distintas maneras atacando según la edad, “para los jóvenes, ellos fueron atacados principalmente en las redes sociales ofreciéndoles boletos para conciertos o información relevante para ellos, inclusive perfiles falsos donde buscas parejas, donde encuentras una persona súper atractiva y rápido te comienzan a pedir dinero.
Para las personas de 30 a 40 y tantos años, les enviaron mails para hacerlos caer en el fraude, “más de 18 mil emails basura se mandan todos los días a nuestros buzones y pretextos hay muchos, que hay problemas con la tarjeta, que problemas con el streaming, que se ganaron millones de saber dónde y para las personas de 50 en adelante les hablan por teléfono o por mensaje de texto”.

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