Piden justicia para comunidades

Marco Alvarado / Diario de Chiapas

El acompañamiento a las comunidades afromexicanas y de pueblos originarios que han sido desplazadas por la violencia debe mantenerse firme para fortalecer la búsqueda de justicia, enfatizó el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, José Francisco González González.

Mensaje que compartió en el marco del Primer Encuentro Nacional sobre Desaparición Forzada y Acompañamiento de la Iglesia, celebrado del 3 al 5 de agosto en esta ciudad.

El evento, convocado por la Dimensión Episcopal de Pueblos Originarios y Afromexicanos, la Dimensión Episcopal para la Movilidad Humana y la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Tuxtla, tuvo como objetivo central escuchar, visibilizar y compartir experiencias de apoyo a las víctimas de la violencia armada en la región y el país. 

Durante la jornada, el líder religioso subrayó que el desplazamiento forzado interno constituye una de las manifestaciones más graves y, paradójicamente, menos atendidas de la crisis de seguridad que atraviesa México.

La urgencia del mensaje se respalda en cifras alarmantes. De acuerdo con el informe Travesías forzadas: Desplazamiento interno en México 2024, elaborado por la Universidad Iberoamericana en colaboración con la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR), tan solo durante 2024 al menos 28 mil 900 personas se vieron obligadas a huir de sus hogares. 

Estas movilizaciones masivas ocurrieron en 72 eventos registrados en 13 estados del país, lo que representó un incremento del 129 por ciento en comparación con el año anterior.

La Iglesia Católica alertó sobre la especial vulnerabilidad de los pueblos originarios ante este fenómeno, señalando que la violencia no solo los despoja de sus viviendas y tierras de cultivo, sino que desarticula su vida comunitaria al despojarlos de sus sitios sagrados e identidad cultural. 

A esta problemática se añade la falta de un marco legal adecuado, ya que el país aún carece de una ley general que reconozca y atienda de manera integral el desplazamiento forzado interno, dejando a miles de familias en la invisibilidad y el desamparo institucional.

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *