MORENA, cambio de piel con la llegada del afanoso Carlos Molina

Comentario Zeta 

Carlos Z.  Cadena  

Morena en Chiapas ingresó a otro escenario partidista, con el nombramiento como dirigente estatal de este instituto político de Carlos Molina Velasco, y deja la puerta abierta para otro nuevo MORENA en Chiapas, con nueva perspectiva de ver las cosas.  Primero fue Marcelo Toledo Cruz, el primer presidente estatal de la guinda, después le siguió José Antonio Aguilar Castillejos, posteriormente por Oscar Gurria Penagos y al último Ciro Sales Ruiz, todos ellos fundadores de este instituto político con Andrés Manuel López Obrador. En la historia de estos personajes en la entidad, fueron vapuleados y degradados porque de nada sirvió que hayan empezado nada menos con el que es ahora Presidente de México, sobre todo estos cuatro años de lo que lleva la cuarta trasformación. Nunca los quisieron.  

No encajaron mucho menos se acoplaron, con los nuevos militantes e integrantes de MORENA, ellos hicieron su grupo donde muchos los llamaron el grupo de “Los gordos” o los fundadores, por el otro lado los de recién ingreso los llamaban “Los broceados” por aquello que se volvieron morenos con un poco de bronceador sin duda, y que MORENA que sigue siendo un movimiento nacional, donde los enemigos y hostiles son ellos mismos. Con infinidad de intereses creados o intereses de grupo, entre ellos, y últimamente el fenómeno de la “corcholatada” que los divide en estos momentos por sus escenarios aspiracioncitas de elegir a su Presidenciable.  Lo vimos en su elección para nombrar “consejeros estatales” donde las postales de la violencia y la antidemocracia estuvieron en todo su esplendor que tuvieron que echar para abajo la elección en tres distritos electorales federales de Chiapas, donde después otra vez se repitió el proceso interno y    triunfo los que habían ya habían competido, O sea todo cambio para que todo siguiera igual.     

Pero más allá de los claroscuros y contraposiciones que privó en MORENA, entre toda su militancia, este fin de semana se confirmó lo que ya era dominio popular, la ascensión a la nueva dirigencia estatal de MORENA en Chiapas de Carlos Molina Velasco, un joven con experiencia partidista y todo un conocedor en las tareas que giran alrededor de MORENA nacional, donde fue delegado nacional en Chiapas y ocupo un cargo en el CEN de MORENA.  

Una elección unánime sin precedente que mostro musculo al interior del partido vino tinta. Hay arrestos, dinamismo, energía y mucho carácter para darle una personalidad de éxito del joven Carlos Molina. Y como nunca no hay quinto malo, no había nadie que le ganara la partida.   Molina es el quinto dirigente estatal del vino tinto. Habrá mucha operación cicatriz que innovar para enderezar el rumbo para el 2024.   

Compartir:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *