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El segundo informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum fue un ejercicio sin autocrítica, alejado de la realidad que viven millones de mexicanos y sin resultados que permitan afirmar que el país avanza, afirmó el diputado federal Rubén Moreira Valdez.
En el programa Con Peras, Manzanas y Naranjas, acompañado de los abogados, Miguel Ángel Sulub y Julián Proa, el coordinador parlamentario sostuvo que el régimen pretende presentar cifras alegres, mientras México enfrenta una economía prácticamente estancada, inseguridad, empleos precarios, ingresos insuficientes, crecimiento de la informalidad y crisis en servicios fundamentales como salud y educación.
“Esto es un fracaso. No está creciendo el país”, recalcó Rubén Moreira, tras cuestionar las condiciones en las que se realizó el informe presidencial. Señaló que el acto estuvo “muy controlado”, con Palacio Nacional cercado y sin la presencia de los representantes de la oposición ni de los líderes de las bancadas del Congreso de la Unión.
“No fue un acto republicano, no hubo informe realmente”, aseguró para después advertir que el deterioro del país también puede observarse en diversos indicadores y rankings internacionales. Citó que, en el Índice de Prosperidad, México pasó del lugar 71 al 85; en Competitividad mundial, perdió siete posiciones; en índice de democracia, se colocó del lugar 71 al 81; en percepción de la corrupción, retrocedió del lugar 140 al 141.
Además, refirió que, en calidad de vida, cayó del lugar 74 al 81; en índice de paz, bajó del lugar 111 al 125; en índice de libertad, pasó del lugar 91 al 108, y en índice de educación, descendió del lugar 74 al 86.
“Este desmoronamiento no se arregla de un día para otro. Dicen que es muy fácil destruir, que lo difícil es construir”, sostuvo el legislador coahuilense.
Rubén Moreira también cuestionó el crecimiento de la deuda pública y el destino de los recursos contratados, que no ayudan para el desarrollo cuando se utilizan en proyectos que no generan los beneficios esperados, como el Tren Maya, que se descarrila y que tiene pérdidas.
En su intervención, Miguel Sulub expuso “10 pobres resultados” del gobierno, como son 41 mil 227 personas asesinadas, más de 20 mil personas desaparecidas, un crecimiento económico de apenas 0.5 por ciento; una pobreza laboral que afecta al 31.9 por ciento de la población, cuyos ingresos no son suficientes para adquirir la canasta básica alimentaria, y el 55.1 por ciento de las personas ocupadas se encuentran en condiciones de informalidad.
En su participación, Julián Proa advirtió que las decisiones actuales tendrán consecuencias para las nuevas generaciones, particularmente por el endeudamiento y el gasto en obras que, desde su perspectiva, no están funcionando ni garantizan beneficios para los jóvenes. “Mi generación y la de mis hijos van a terminar pagando todas las consecuencias de este gobierno”, expresó.
Rubén Moreira enfatizó que Morena ya no puede responsabilizar al pasado por los problemas que enfrenta hoy el país. Cuestionó además la reducción de recursos destinados a seguridad, el abandono de los municipios y las modificaciones a las estadísticas oficiales de homicidios.
El segundo informe de gobierno concluyó, no puede sustituir la realidad: México necesita autocrítica, resultados y un cambio de estrategia.










