Alcalde de Morena en Mapastepec, el nuevo rico del pueblo

Salió el peine como se dice popularmente. Una vez que se difundieron los grotescos desfalcos que los ayuntamientos de Chiapas realizan a la hacienda pública del estado de Chiapas, la ciudadanía alzó la voz.

Por lo menos en el municipio de Mapastepec, los habitantes de este municipio tuvieron la valentía de denunciar que a 10 meses de que tomó posesión el alcalde Nicolás Noriega Zavala, al frente del partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), ha salido de pobretón. Ahora es el nuevo rico del pueblo y no se inmuta en ocultar el derroche de recursos que está “invirtiendo” para hacerse de propiedades.

Este presidente municipal de la costa de Chiapas fue observado por la Auditoría Superior del Estado de Chiapas por un desfalco al erario público por el orden de los tres millones 683 mil 274 pesos con 35 centavos. Una cifra escandalosa si se toma en cuenta que no hay obra pública que distinga a esta administración municipal.

Noriega Zavala se ha dado cuenta que esto de ser munícipe es un buen negocio, pues independientemente de los señalamientos en su contra, a dos años para que haya el relevo en dicho municipio, ya anda amarrando negocios y convenciendo a quien quiera suplirlo que se calmen.

Para ello, uno de los políticos con los que se reunió en mayo pasado, dijo que les ofreció dinero para no estar alborotando la gallera. En ese encuentro asistieron Ervin Rizo, Ezequiel Toledo, Jesús Ruiz, Oscar Reyes, José Antonio Ortiz, y Ariosto Pérez, los seis aspiran a tener suerte para el 2024. El primer bono que ofreció, se propagó como pólvora en las redes sociales, fue algo así como 10 millones de pesos.

Volviendo al caso de las irregularidades en la Cuenta Pública 2021, no habían pasado ni 24 horas de los señalamientos contra el edil costeño, cuando la ciudadanía dio detalles del comportamiento “austero” con el que procede, desafiando la naturaleza del decálogo de buenas intenciones que la Cuarta Transformación tiene para sus hombres y mujeres encumbrados en el poder en cualquier puesto de elección popular.

Casas en su natal Mapastepec, una más en la capital Tuxtla Gutiérrez, camionetas de lujo de más de un millón de pesos. Él es un empresario que en su vida había logrado adquirir estos bienes y para agregarle la cereza en el pastel, se hizo dueño de lo que está de moda: la adquisición de maquinaria pesada para la construcción.

En su poder están también varios terrenos que le renta a la presidencia municipal como los que se ubican a un costado del sistema DIF Municipal. Esta serie de denuncias que, aunque no presentan la documentación que lo acredite, es un hecho que lo que se diga alrededor de un “pueblo chico, infierno grande”, es que les consta a los ciudadanos, los principales testigos de cómo ha cambiado la vida del empresario metido servidor público.

Además, en los pueblos se conoce a la perfección el crecimiento que tienen las familias de una localidad que lucha a diario y con mucho esfuerzo para salir adelante. De ahí que brinden testimonio ocular de la mina de oro que rodea a este personaje que ha resultado todo un fraude para los ciudadanos de Mapastepec.

Aunque no es asunto que le compete de forma directa porque no ha sido en su tiempo, el que el nuevo presidente estatal de Morena, Carlos Molina Velasco, conozca este tipo de barbaridades que realizan los alcaldes emanados del partido guinda, le dará margen para incidir en que Noriega Zavala transparente cómo invierte los recursos que se le asignan en las diferentes partidas que Hacienda le destina al Ayuntamiento.

Por el bien de Morena es urgente que a los alcaldes les amarren las manos y mejor trabajen por su pueblo.  Insistimos, estamos a tiempo para que el trabajo legislativo se fortalezca con acciones transparentes en el actuar de los servidores públicos. En esta semana no sólo ha sido este alcalde al que el señalamiento social ya le cayó encima, son otros 30 que están en peores condiciones y que no hay quién se anime a intervenir para castigarlos penalmente.

La ciudadanía pide a las autoridades competentes, a los líderes partidistas, a que se les exija auditoría minuciosa para que el electorado siga creyendo en los políticos, de lo contrario se estaría retrocediendo en favor de construir una democracia “perfecta” a la que quiere llegar el presidente de la República Mexicana, Andrés Manuel López Obrador

En el Congreso debe trabajarse una iniciativa que investigue de facto las acciones de los alcaldes pues estos hacen lo que les viene en gana y ya cuando son auditados limpiaron o negociaron remendar a su beneficio los actos de corrupción. Claro está que este planteamiento debe incluir a la Auditoría Superior del Estado pues en cada análisis se comprueba que su funcionamiento es parcial, para beneficio propio.

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