En pleito por los recursos

En la política si no hay dinero, el desencanto empieza a florecer. Por ello la misión primordial de quien está en el poder es recuperar o agandallar todo lo que esté a su alcance. Lo decimos porque hace un par de días, en la Cámara de Diputados, la mayoría de Morena aprobó el dictamen para que el “odiado” Instituto Nacional Electoral (INE) no pueda descontarles a los partidos más de 25 por ciento de sus prerrogativas cuando éstos cometan alguna irregularidad.

La Comisión de Reforma Político Electoral avaló cambios en el artículo 456 de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y el artículo 23 de la Ley de Partidos Políticos, para disminuir del 50 al 25 por ciento de sus prerrogativas el monto máximo con el que puedan ser multados los partidos, cuando incumplen la ley.

Lo de ripley es que el dictamen aprobado será aplicable con retroactividad, es decir, las sanciones a las que hayan sido objetos los partidos, en este caso Morena, quien al tener el mayor financiamiento público es el más afectado, le devolverán una millonada, recurso que no es del INE, sino solamente la institución lo administra y pone a disposición de la Tesorería.

Las sanciones aplicables eran cuando los partidos políticos no presentan en tiempo y forma, y de manera correcta y transparente, los informes de sus gastos, algo que está en la ley, pero que Morena se lo adjudica al INE bajo el argumento de que se trata de una reforma que busca impedir los “excesos” en que incurre el INE, para garantizar la “sobrevivencia” de los propios partidos.

En realidad, no es así, porque el instituto electoral no toma un solo peso de los partidos, aclaró Ciro Murayama Rendón, consejero del INE. Dijo que, en el año 2016, Morena hizo pública su inconformidad contra el Instituto porque no retenía los remanentes, producto de las multas que aplicaban a los partidos, y reintegrarlos a las arcas públicas.

Hoy, cinco años después, al estar en el poder, reducen el monto de las multas y que el dinero se les queden a los partidos. Algo así como mil 500 millones de pesos es la plusvalía que goza Morena y que mucho de ese dinero es mandado a los estados para respaldar las campañas de la guinda.

Se entiende que amase riquezas, y también se entiende que cambie de opinión de un día para otro, lo que significa que quienes están atrás de estos partidos son más de lo mismo, no nos demuestran que su moralidad sea diferente a lo que se practicaba en el pasado.

El poder por el poder y éste corrompe hasta las mentes más “conservadoras”, Como dice Eugenio Derbez, ¡qué alguien me explique! como es que ayer, sobre el mismo tema, se dice una cosa y hoy otra.

Bueno, ahí están las posturas del líder nacional y de la secretaria general de Morena sobre la militarización que era una dictadura si se aprobaba que patrullaran las calles para combatir el crimen organizado. Lo mismo dijo el expriista y hoy funcionario de primer nivel en la Cuarta Transformación, Manuel Bartlett y otros más que no vale la pena recordar.

Como el INE lo reconoce, Morena tiene mayoría en el Congreso de la Unión y bajo esa condición, todo lo que haga para desaparecer al órgano electoral será fundamental hasta que consiga “ahorcarlo”.

Si queríamos elecciones confiables y transparentes pues fue un gusto, porque todo indica que estamos viviendo los últimos días de supervivencia de una institución autónoma que goza de la mayor preferencia ciudadana, mayor a los números del presidente de México.

Ahora nos enfilamos a tener una institución al servicio del gobierno en el poder y como están las cosas, para el 2024 seremos el país donde los colores de la bandera mexicana estarán opacados del color morado. Capaz hasta obligan a los mexicanos a pintar sus casas de morado y las últimas ediciones de las unidades vehiculares con combustible salgan con fondo guinda.

Pecamos si decimos que vamos hacia la dictadura perfecta. Mejor que sea el ciudadano quien diga la última palabra, ya veremos ¡dijo un ciego! cómo quedamos en la recta final, si mucho mejor como no lo prometieron o más jodidos.

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