Mafia entre edil de Carranza y la ASE

La instrucción fue tajante y para que no quedara dudas, por escrito. El alcalde de Venustiano Carranza, el militante del Partido Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), José Luis Avendaño Borraz, pidió, a través del secretario municipal, Adrián Elías Peña Coutiño, a secretarios, directores y jefes de departamento, que se abstuvieran de brindarle información a la síndica Carolina Coello Penagos, “porque carece de representación ante el Ayuntamiento”.

El asunto no es menor, sobre todo, si quien representa al partido en el poder tiene que conducirse bajo los principios que el presidente de México les ha girado a todos los servidores públicas de la Cuarta Transformación: trabajar con todos, en unidad y sin fobias políticas o personales.

Qué es lo que pasa en este y otros ayuntamientos, cuyos alcaldes han sacado a relucir su verdadero yo. Pasa que una vez en el poder, no les gusta que les hagan sombra o no se sometan a sus caprichos. Ahora resulta que quien ganó la alcaldía de Carranza con todo el apoyo de su partido y otros entes que desplegaron toda la maquinaria para obtener el triunfo en las elecciones extraordinarias, salga con la trastada de que “se hace y si dice lo que el edil quiere”.

En este municipio de tradicional historia violenta, donde dos organizaciones se disputan tierras -la Casa del Pueblo y la Alianza San Bartolomé de los Llanos- el hilo se revienta por lo más delgado y es justamente contra el mal funcionamiento del gobierno municipal, donde empiezan los problemas.

Avendaño Borraz debe tener mucho cuidado para no tomar partido y concentrarse a trabajar en atención al “voto libre y bien pensado” que le dio el pueblo de Carranza. Las denuncias que empiezan a llegar a instancias como el Congreso del Estado y el Palacio de Gobierno, lo deben preocupar.

En esta semana, la Síndica Carolina Coello estará de visita de “cortesía” en el Instituto Electoral y Participación Ciudadana (IEPC) para presentar una denuncia por Violencia Política de Género en contra de su persona, luego de que el edil no la deja participar en las sesiones de Cabildo y principalmente, el que le haya bloqueado todo derecho a ejercer su puesto.

Lo mismo hará en la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH), a donde se presentará para presentar su querella a la violación a sus derechos individuales y como servidora pública.

Lo dicho, no entendemos por qué actúa contra la ley o quién lo esté manipulando, tomando en cuenta que este hombre antes de meterse a la política era un maestro de preparatoria en este municipio.

Al conocer sus fechorías, seguramente sus alumnos estarán decepcionados por la forma en que se desempeña, abusando del poder. Este es un ejemplo de lo que la vox populi señala que quien está en el poder se corrompe.

Otro integrante del cuerpo edilicio, Isaías Montes de Oca, en su carácter de regidor, se queja de que el alcalde “manipula las sesiones de cabildo; en las reuniones se burla de la Auditoría Superior del Estado (ASE) -acá lo creemos pues su titular Uriel Estrada Martínez, se aprovecha de cualquier incidente para llevar ventaja y negociar moches-, le ha querido quitar funciones y tramita documentos que no pasan a consulta en el pleno”.

Qué tan democrático es este gobierno morenista de Carranza que sólo ha habido cabildo los martes, en sesión extraordinaria; ahí se aborda un solo punto y no se registra en el Diario de los Debates las participaciones de los regidores incómodos, y cuando se firma el acta, lo hacen bajo protesta.

No se dan a conocer los estados financieros del Ayuntamiento y la Cuenta Pública fue recibida por el auditor Uriel Estrada Martínez, quien ordenó aceptarla, aunque el documento no trajera la firma de la síndico Carolina Coello.

Este último se entiende cuando se tiene como tesorero a Horacio Martín Grajales Nandayapa, tres veces en el puesto con diferente alcalde, y quien ya conoce el lado flaco del auditor y los que trabajan con el funcionario estatal.

Tener amigos en la ASE ha sido lo mejor, dicen que pregona Horacio Martín, quien a su vez manipula al alcalde José Luis Avendaño Borraz, y esconde a todos los miembros del cabildo, las cuentas que deberían ser públicas.

La siguiente encomienda será para el IEPC que tendrá que sancionar la violencia política de género que genera el edil, y principalmente, el Congreso del Estado hurgar en las entrañas de la ASE, si en realidad va incompleta la Cuenta Pública o con firmas alteradas, lo que sería no sólo un delito, sino que se estarán solapando las triquiñuelas del alcalde, del tesorero y del auditor superior del estado.

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