Concesiones de transporte, componendas del sistema

Por enésima vez, los hombres del volante, los que sufren las inclemencias del tiempo y de las repercusiones económicas para poder sacar la cuenta para el patrón que está descansando plácidamente en su hamaca, denunciaron una investigación contra el secretario de Movilidad y Transporte, Aquiles Espinosa García, de quien, dicen, está coludido o por lo menos, se porta omiso a la venta de concesiones que realiza la institución que él encabeza.

Ahora fueron los asalariados del municipio de Jiquipilas, los que se quejaron del contubernio que existe entre el funcionario estatal con la dirigencia de la Confederación de Trabajadores Mexicano, por los delitos de fraude, robo, corrupción y enriquecimiento.

En la denuncia señalan a Carlos Montes, presunto líder de la CTM en Cintalapa, a quien el pasado 20 de diciembre de 2021, transportistas entregaron los primeros 100 mil pesos, y el 26 de diciembre el resto de los 300 mil pesos, para la obtención del preciado documento que les permitiría trabajar para ellos mismos y por fin “respirar” con las ganancias de este servicio que por décadas han dejado en el municipio y localidades aledañas. A montes lo sindican como enlace y protegido del secretario de Movilidad y Transportes.

La valiente denuncia seguramente quedará resguardada en la gaveta de la propia Secretaría o del Ministerio Público que lleve el caso, así lo asegura la mayoría de los transportistas que se han cansado de presentar pruebas, pero que los “pulpos del transporte” y la propia autoridad se han encargado de archivar como “anécdotas de chafiretes.

Y en este caso, vaya que tienen mucha razón pues el ejemplo muy claro se registra en las publicaciones de un amplio y detallado reportaje que el Diario de Chiapas difundió el 6 y 7 de diciembre pasado bajo los títulos de Mototaxis en San Fernando, al servicio del cacicazgo” y Mototaxis, un negociazo, respectivamente.

Desde aquellas dos versiones periodísticas que se difundieron en el consorcio de comunicación, otros medios nacionales replicaron el contenido, pero a la fecha no hay ninguna información oficial al respecto, quizás, el argumento será que los afectados no se presentaron a presentar su querella formal ante la instancia correspondiente y ésta no tiene la obligación de iniciar las indagaciones por oficio.

Tampoco ninguna autoridad que tenga la obligación moral de exigir transparencia en estos supuestos delitos, alzó la voz para pedir la investigación judicial.

Ante el “mundo” de información que se genera a diario, la ciudadanía quizás no lo recuerde, pero en estas dos emisiones se plasmó que en Chiapas circulan cerca de 20 mil mototaxis irregulares, y la cantidad crece cada día más. Lo delicado del caso es que el alcalde de San Fernando, Juan Antonio Castillejos Castellanos, bajo su propio nombre y de allegados, así como de la propia familia, a decir de los propios afectados, sea el que acapare las concesiones varios medios de servicio de transporte. 

La reportera de esta casa editorial, Yuridia Montenegro, dio a conocer los nombres de las cinco organizaciones con “registro” que operan en el municipio. Una de ellas, Sociedad de Mototaxis, “Coicaso”, fundada por Néptar Palacios Hernández. El esposo de su hija Miriam Palacios, Jorge Jiménez, es quien funge hasta ahora como el presidente de dicha asociación que según él agrupaba en abril de 2021 a 41 mototaxis.

Además, Néptar Palacios Hernández es concuño de Juan Antonio Castillejos Castellanos, presidente municipal de San Fernando. Su hermano, Joaquín Palacios, es el esposo de la hermana de Juan Antonio, Carmen Castillejos Castellanos. El alcalde también es socio en una sociedad transportista que opera y presta el servicio de transporte en Tuxtla Gutiérrez: Sociedad Cooperativa de Transporte Acalan, SCL.

Aquiles Espinosa reconoce que los “pulpos del transporte”, sus amigos, les reconoce que son inteligentes: crean su cooperativa y ahí incluyen a todos sus familiares. Por eso en la práctica es una sola persona quien tiene varias concesiones. Otros rentan las placas, esa es una práctica prohibida, pero lo hacen.

Como colofón al reportaje, la joya con la que resumen el problema por parte de Aquiles Espinosa: “Los mototaxis son irregulares, pero es imposible retirarlos, sólo con el Ejército mexicano”.

La triste realidad de un sistema corrupto que se inició hace muchas décadas, pero lamentablemente la autoridad en la materia de la Cuarta Transformación, al no poder combatirlo, mejor se une. En tanto, los que se friegan horas sentados en una unidad que recorre en promedio la distancia de la ciudad de Tuxtla Gutiérrez a la Ciudad de México, seguirán en la oscuridad, esperando que la “Revolución les haga justicia”

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