Durante las festividades decembrinas aumenta el riesgo para algunos enfermos alcohólicos, especialmente si pasan por periodos de depresión y nostalgia
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
En diciembre el consumo de alcohol alcanza cifras preocupantes, de acuerdo con la estadística de la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), especialmente entre los días 12 de diciembre y el 06 de enero, popularmente conocido como el “Guadalupe-Reyes”.
Como si se tratase de un momento para la embriaguez total, miles acostumbran una embriaguez que llega incluso a poner en riesgo sus vidas; la Conadic advierte que estos consumos excesivos ocasionan cambios cognitivos, como la búsqueda de más alcohol, la realización de asociaciones implícitas respecto a su uso y aumenta el sesgo atencional de las señales relacionadas con el alcohol.
Además, aumentan las tendencias impulsivas, además del deterioro del control inhibitorio, lo que conlleva un mayor riesgo de accidentes y de muerte.
El mayor foco de alarma está puesto en los adolescentes, que durante estas fechas pueden ser proclives a consumos inmoderados y con ello aumenta por mucho la probabilidad de una intoxicación etílica aguda.
Quienes padecen de estos riesgos y sus posibles consecuencias también son aquellos que han transitado por el dolor que provoca la bebida y buscan el camino de la recuperación.
De acuerdo con datos de la Central Mexicana de Alcohólicos Anónimos (AA) durante las festividades decembrinas aumenta el riesgo para algunos enfermos alcohólicos, especialmente si pasan por periodos de depresión y nostalgia.
Diversos estudios han encontrado un incremento significativo del consumo de bebidas alcohólicas los fines de semana, así como en Navidad, la víspera de Año Nuevo y otros días festivos, además de que se ha visto que las admisiones hospitalarias derivadas de problemas cardiacos aumentan durante la época decembrina, algunos asociados al consumo de alcohol.










