La continuidad de las fiestas es una práctica muy popular entre el público de diversas edades, aunque especialmente entre los jóvenes
Marco Alvarado/Diario de Chiapas
Las fiestas extendidas en Tuxtla Gutiérrez los días 24 y 31 de diciembre estarán prohibidas este año.
El gobierno de la capital determinó que los establecimientos que venden alcohol, así como los salones de fiesta y eventos, no podrán extender su atención después de las 02:00 de la madrugada.
Con esta medida quedan suspendidos los llamados “afters”, que generalmente suceden en algunos establecimientos después del cierre de otros locales.
La continuidad de los festejos es una práctica muy popular entre el público de diversas edades, aunque especialmente entre los jóvenes, para continuar las reuniones en karaokes, práctica que durante el mes de diciembre no estará permitida, o de lo contrario quien las organice será fuertemente sancionado.
De acuerdo con el gobierno de la ciudad, esta medida tiene por objetivo la atención de la salud y la seguridad con motivo de los festejos de fin de año, por lo que aplicarán sanciones en contra de los establecimientos que incumplan esta norma.
Medida que se tomó, de acuerdo con el Ayuntamiento, luego de mantener los diálogos con empresarios y sociedad civil, a fin de favorecer a la sana convivencia.
De acuerdo con la Comisión Nacional contra las Adicciones (Conadic), en diciembre el consumo de alcohol alcanza cifras preocupantes, especialmente entre los días 12 de diciembre y el 06 de enero, popularmente conocido como el “Guadalupe-Reyes”.
Como si se tratase de un momento para la embriaguez total, miles acostumbran una embriaguez que llega incluso a poner en riesgo sus vidas; la Conadic advierte que estos consumos excesivos ocasionan cambios cognitivos, como la búsqueda de más alcohol, la realización de asociaciones implícitas respecto a su uso y aumenta el sesgo atencional de las señales relacionadas con el alcohol.
Además, aumentan las tendencias impulsivas, además del deterioro del control inhibitorio, lo que conlleva un mayor riesgo de accidentes y de muerte.
El mayor foco de alarma está puesto en los adolescentes, que durante estas fechas pueden ser proclives a consumos inmoderados y con ello aumenta por mucho la probabilidad de una intoxicación etílica aguda.










