Agencias
Un viaje en el tiempo usando tecnologías bioinformáticas permitió reconstruir proteínas de hace 2 mil 600 millones de años, que son los ancestros del sistema de edición genética CRISPR/Cas y que tienen la misma capacidad de editar los genes que los actuales, siendo incluso más versátiles.
El hallazgo lo firma un equipo encabezado por científicos españoles y se publica en Nature Microbiology. Estos ancestros “resucitados” del sistema CRISPR/Cas abren nuevas vías para las llamadas tijeras de edición genética que podrían tener aplicaciones revolucionarias, consideran los investigadores.
Muchas bacterias tienen una herramienta biológica, el sistema CRISPR, que les permite defenderse contra los virus, para ello cortan un fragmento del material genético de su atacante y lo guardan en sus propios genes para recordarlo.
La ciencia ha desarrollado este sistema para servirse, desde hace años, como una herramienta de edición que permite modificar el genoma con una precisión sin precedentes, de forma sencilla y más barata, lo que abre grandes posibilidades para tratar enfermedades congénitas.
La gran mayoría de laboratorios usa el CRISPR-Cas9, que procede de Streptococcus pyogenes, una bacteria patógena que provoca otitis y laringitis, por lo que muchas personas tienen anticuerpos. En esos casos no se podría usar como terapia génica porque el sistema inmunitario lo atacaría.










