• Una pizca de achiote demostró ser efectiva para eliminar del agua la bacteria Escherichia coli, causante de cuadros diarréicos, y otras bacterias, revela estudio de la Unicach
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Una pizca de achiote demostró ser efectiva para eliminar del agua la bacteria Escherichia coli, causante de cuadros diarréicos, y también otras bacterias que causan enfermedades gastrointestinales.
Una investigación de la facultad de Ingeniería Ambiental, de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach), exploró las propiedades del achiote, una planta arborescente que crece en México, y que es más conocido por las semillas de color carmesí que tienen una capacidad colorante extraordinaria, como una alternativa a la cloración del agua.
De acuerdo con el doctor en Ciencias e investigador de tiempo completo de esta casa de estudios, Carlos Manuel García Lara, el achiote es efectivo para limpiar el agua de estas bacterias, y es también una alternativa segura, y de más fácil acceso, para aquellas comunidades que no cuentan con agua entubada.
“Extrajimos el colorante y empezamos a trabajar en sus efectos sobre el agua, encontrando que con una concentración baja de achiote es posible limpiarla, y eliminar la Escherichia coli”.
De acuerdo con este experimento, agregaron un millón de estas bacterias para poner a prueba el poder del achiote, y encontraron que redujo la cantidad a unas 100, demostrando que es efectivo en el tratamiento del agua para beber.
El achiote tiene una capacidad colorante extraordinaria, y hoy se sabe también que este colorante tiene potencial en el cuidado de la salud humana.
García Lara recordó que desde el año 1900 la ciencia descubrió que hay ciertos colorantes en la naturaleza que tienen propiedades fungicidas y bactericidas, incluso algunos se usan hoy en tratamientos para algunos tipos de cáncer.
Aunque actualmente se emplea el cloro para el tratamiento del agua, en grandes cantidades es tóxico, tanto para el ser humano como para el medio ambiente, y es ahí en donde esta investigación se centró en buscar alternativas de fácil acceso y que sí puedan sustituir al cloro en comunidades de difícil acceso.
“Llevar el cloro, la dosificación correcta a comunidades alejadas es complicado, en cambio es más fácil de conseguir el achiote y no se requiere de grandes cantidades”.
En este proceso, el agua con un poco de achiote, se expone al sol, y en un lapso promedio de 30 minutos consiguieron limpiar 20 litros de agua.
“El detalle es que al ser colorante puede teñir el agua de color rojo, entonces estamos en la fase de encontrar la manera de quitar esa tintura sin que pierda la efectividad; además que estamos perfeccionando temas como la dosis, la cantidad de exposición solar y la cantidad de agua que se puede tratar”.










