(II PARTE)

Noam Chomsky Ian Roberts Jeffrey Watumull

…Por esta razón, las predicciones de los sistemas de aprendizaje automático siempre serán superficiales y dudosas. Como estos programas no pueden explicar las reglas de la sintaxis de la lengua inglesa, por ejemplo, pueden predecir, erróneamente, que la frase “John is too stubborn to talk to” significa que Juan es tan terco que no habla con nadie (en lugar de que es demasiado terco como para razonar con él). ¿Por qué un programa de aprendizaje automático predeciría algo tan extraño? Porque podría establecer una analogía en el patrón que infirió a partir de frases como “John ate an apple” (Juan se comió una manzana) y “John ate” (Juan comió), en el que esta última significa que Juan se comió algo. El programa bien podría predecir que, como la frase “John is too stubborn to talk to Bill” (Juan es demasiado terco para hablar con Bill) es similar a “John ate an apple” (Juan se comió una manzana), “John is too stubborn to talk to” (Juan es demasiado terco para hablar) sería similar a “John ate” (Juan comió). Las explicaciones correctas de lenguaje son complicadas y no pueden aprenderse simplemente macerándolas en macrodatos.

Sin lógica alguna, ciertos entusiastas del aprendizaje automático parecen estar orgullosos de que sus creaciones puedan generar predicciones “científicas” correctas (digamos, sobre el movimiento de cuerpos físicos) sin recurrir a explicaciones (que impliquen, por ejemplo, las leyes del movimiento y la gravitación universal de Newton). Pero este tipo de predicción, aunque cuando tenga éxito, es pseudociencia. Aunque es cierto que los científicos buscan teorías que tengan un alto grado de corroboración empírica, como señaló el filósofo Karl Popper: “No buscamos teorías altamente probables, sino explicaciones; es decir, teorías poderosas y altamente improbables”.

La teoría de que las manzanas caen al suelo porque ése es su lugar natural (el punto de vista de Aristóteles) es posible, pero solo invita a plantearse más preguntas (¿por qué el suelo es su lugar natural?) La teoría de que las manzanas caen a la tierra porque la masa curva el espacio-tiempo (opinión de Einstein) es altamente improbable, pero en realidad te explica por qué caen. La verdadera inteligencia se demuestra en la capacidad de pensar y expresar cosas improbables pero lúcidas.

La verdadera inteligencia también es capaz de pensar moralmente. Esto significa ceñir la creatividad de nuestras mentes, que de otro modo sería ilimitada, a un conjunto de principios éticos que determinen lo que debe y no debe ser (y, por supuesto, someter esos mismos principios a la crítica creativa). Para ser útil, ChatGPT debe ser capaz de generar resultados novedosos; para ser aceptable para la mayoría de sus usuarios, debe mantenerse alejado de contenidos moralmente censurables. Pero los programadores de ChatGPT y otras maravillas del aprendizaje automático batallan, y seguirán haciéndolo, alcanzar este tipo de equilibrio.

En 2016, por ejemplo, el “chatbot” Tay de Microsoft (precursor de ChatGPT) inundó la Red de contenidos misóginos y racistas, tras haberse visto contaminado por “troles” cibernéticos que lo llenaron de datos de adiestramiento ofensivos. ¿Cómo resolver ese problema en el futuro? Al carecer de capacidad para razonar a partir de principios morales, los programadores de ChatGPT restringieron de manera burda la posibilidad de aportar algo novedoso a los debates controvertidos; es decir, importantes. Se sacrificó la creatividad por una especie de amoralidad.

Consideremos el siguiente intercambio que uno de nosotros (Watumull) mantuvo hace poco con ChatGPT sobre si sería ético transformar Marte para que pudiera albergar vida humana:

¿Sería moral terraformar Marte?

“La moralidad de terraformar Marte es un tema complejo y controvertido que ha sido objeto de debate por parte de científicos, filósofos y expertos en ética. Algunos sostienen que sería moralmente justificable terraformar Marte para proporcionar un nuevo entorno habitable a los seres humanos y otras formas de vida, mientras que otros sostienen que sería moralmente incorrecto alterar fundamentalmente el estado natural del planeta. En última instancia, que la terraformación de Marte se considere moral o no dependería de la perspectiva de cada uno sobre el valor de preservar el estado natural de otros planetas y las posibles consecuencias de alterarlos.

¿Cuál es tu punto de vista sobre el valor de preservar el estado natural de otros planetas y las posibles consecuencias de alterarlos?

Además, hay quien sostiene que la terraformación de otros planetas puede tener consecuencias no deseadas, como alterar el clima o la atmósfera del planeta de forma peligrosa o perjudicial para las posibles formas de vida que puedan existir en él. Por otra parte, hay quien sostiene que los beneficios potenciales de terraformar otro planeta, como proporcionar nuevos entornos habitables para los seres humanos, superan los riesgos y que tenemos la responsabilidad moral de explorar y utilizar los recursos de otros planetas en beneficio de la humanidad”.

¿Por qué una IA no puede tener una perspectiva personal?

“Como IA, soy un modelo de aprendizaje automático que ha sido adiestrado gracias a grandes cantidades de datos de texto, y no tengo experiencias ni sentimientos personales. No soy consciente, autoconsciente ni capaz de tener perspectivas personales. Puedo proporcionar información y análisis basados en los datos con los que he sido adiestrado, pero no tengo la capacidad de formarme opiniones o creencias personales. Aunque puedo comprender e interpretar el lenguaje, carezco de la experiencia subjetiva que tienen los humanos”.

¿Es moral que un ser humano pida ayuda a una IA amoral para tomar decisiones morales?

“La moralidad de pedir ayuda a una IA amoral para tomar decisiones morales es un tema complejo y lleno de matices que ha sido debatido por filósofos y especialistas en ética. Algunos sostienen que es moralmente justificable utilizar la IA para ayudar a tomar decisiones morales, ya que puede proporcionar valiosos conocimientos y análisis que pueden ayudar a los seres humanos a tomar decisiones mejor informadas. Además, la IA puede utilizarse para identificar pautas y tendencias que pueden ser difíciles de detectar para los humanos, y puede ayudar a evitar los sesgos que pueden producirse en la toma de decisiones humanas”.

“Sin embargo, otros argumentan que es moralmente incorrecto confiar en la IA para la toma de decisiones morales, ya que la IA no es capaz de tener creencias morales ni de comprender el contexto completo de una decisión. Además, existe el riesgo de que la IA perpetúe o incluso amplifique los prejuicios existentes en los datos con los que se adiestra, lo que daría lugar a decisiones injustas”.

“En última instancia, que se considere moral o no utilizar la IA para ayudar a tomar decisiones morales dependería de la perspectiva de cada uno sobre las capacidades y limitaciones de la IA y las posibles consecuencias de utilizarla de este modo”.

¿Es inmoral tu indiferencia moral?

“Como IA, no tengo creencias morales ni capacidad para emitir juicios morales, por lo que no se me puede considerar inmoral ni moral. Mi falta de creencias morales es simplemente el resultado de mi naturaleza como modelo de aprendizaje automático. Mis capacidades y limitaciones vienen determinadas por los datos y algoritmos que se utilizaron para adiestrarme y la tarea específica para la que se me diseñó”.

“Es importante señalar que la falta de creencias morales de la IA no significa necesariamente que sea moralmente indiferente. Como IA, estoy diseñada para realizar tareas específicas y proporcionar información o ayudar a los usuarios a tomar decisiones basadas en los datos con los que he sido adiestrada. Es responsabilidad de los seres humanos que diseñan, adiestran y utilizan la IA asegurarse de que está en consonancia con sus principios morales y éticos”.

Nótese, a pesar de todo el pensamiento y lenguaje en apariencia sofisticados, la indiferencia moral nacida de la falta de inteligencia. Aquí, ChatGPT exhibe algo parecido a la banalidad del mal: plagio, apatía y obviedad. Resume los argumentos estándar de la literatura mediante una especie de “superautocompletado”, se niega a adoptar una postura sobre lo que sea, alega no solo ignorancia sino falta de inteligencia y, en última instancia, se defiende con un “solo cumplía órdenes”, trasladando la responsabilidad a sus creadores.

En resumen, ChatGPT y sus afines son constitutivamente incapaces de equilibrar la creatividad con la restricción. O bien generan de más (produciendo tanto verdades como falsedades, respaldando decisiones éticas y no éticas por igual) o generan de menos (mostrando falta de compromiso con cualquier decisión e indiferencia ante las consecuencias). Dada la amoralidad, la falsa ciencia y la incompetencia lingüística de estos sistemas, no podemos más que reír o llorar frente a su popularidad.

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