Edil de Copainalá, un pelele que se cree “gallo”
En el municipio de Copainalá la autoridad municipal parece que hace las cosas con las patas. En lugar de consensar, dialogar, previo a la puesta en marcha de una obra pública, lo primero que realiza es imponer y actuar con prepotencia, simplemente porque “es la ley y ésta se aplica porque se aplica”.
Resulta que, a principios del mes de mayo, el alcalde de dicho municipio zoque, de imprevisto, metió máquinas para empezar a escarbar e iniciar lo que sería la Clínica de Parto Humanizado que albergaría la atención de mujeres de la región, con atención especial como se realiza ya en más de una docena que operan en la entidad, impulsadas por la Secretaría de Salud.
Hasta donde se sabe, porque Javier Eliécer Vázquez Castillejos es un sujeto que le gusta brillar haciendo las cosas “por sus pantalones”, no informó si esta decisión fue consensuada, votada y aprobada desde el Cabildo, o por lo menos, eso dicen los jóvenes deportistas que vieron como de la noche a la mañana, la Unidad Deportiva se empezaba a destruir.
Aseguran que no les notificaron y mucho menos les informaron si había otro espacio donde podrían realizar sus actividades cotidianas, de esparcimiento. La respuesta fue tajante del edil: acá se construirá la Clínica y se hace porque así lo digo yo”, sostiene uno de los jóvenes presentes en el campo que veía como los trabajadores empezaban a destruir el campo.
Importante un área como otra, sin duda. Sin embargo, no se cuestiona que se planifique la edificación de la obra de salud. La experiencia en el último año indica que es un gran programa en la entidad, tanto que ya se va a “exportar” a otras entidades para que replique el sistema, pues es innovador y atiende a las mujeres con una calidez y calidad extraordinaria, que hasta se ha sabido que muchas mujeres de “paga” o de condiciones económicas holgadas, se les ha visto rondar en estos espacios.
En ese sentido, no se ha escuchado decir a la Secretaría de Salud que sea un programa exclusivo para los más pobres, pero la verdad esa es la finalidad.
Bajo estos considerandos, la disputa por el espacio no tendría razón de ser, lo que pasa es que la forma en que se conduce el alcalde es arbitraria y prepotente. Qué importa que sea la Secretaría de Salud la que haya solicitado la gestión de un espacio para su construcción o el mismo titular del Ejecutivo estatal, lo que se pone en evidencia es cómo se aterriza la petición.
Está claro que el alcalde quiere hacer honor a su alias de “El gallo”, pero los propios jóvenes afectados aseguran que no se necesita ser muy brabucón para conseguir las cosas. Que se “engalle” mandándolos a amenazar de que quien se oponga está revelándose contra la ley y podría ser detenido y castigado por rebelde, puede que sea cierto, pero de que no permitirán que haga sus cosas de forma arbitraria, mandándoles la policía.
Y lo creemos porque ya en algunas ocasiones se han viralizado videos donde la prepotencia del alcalde para pisotear a los pobladores con el canto de que “él es la ley y se respeta” se pone en evidencia.
No hace falta amenazar para llegar a acuerdos. No se trata, tampoco, de que el munícipe resuelva a tamborazos una petición formulada desde el centro del estado y abra un problemón que podría desencadenar en un saldo rojo en el que estaría salpicado el Dr. Pepe Cruz, quien suponemos ya debió intervenir para encontrarle una solución a lo que ya es un conflicto.
Si los habitantes se oponen al proyecto por algo será y si es porque el alcalde se pasa de picudo para demostrar que “sólo sus chicharrones truenan”, pues urge la intervención de las altas autoridades.
La amenaza de detener a los que se oponen y que ya confirmaron que no aprobarán que se construya la Clínica en dicho espacio podría no tener un final feliz, sobre todo cuando el alcalde, para presionar, llevó a grupos de habitantes de algunas comunidades que exigían que se realice la obra en dicho espacio.
Seguro estamos que ni enterados están de lo que significa esta obra, pero como suele suceder que les dan para su comida y unos pesos más para hacer bulto, pues la gente accede. Y lo dicen muy bien los jóvenes cuando en su cara le gritaron al alcalde:
“El asunto del problema es la forma, no tiene modos para gobernar, eres un alcalde prepotente, no abona a la solución, suma a la confrontación; aquí se trata de acuerdos”, le dijeron en su cara durante una marcha que el propio alcalde encabezó a mitad de semana, acompañado de pobladores de otras comunidades.
Tan sencillo pudo haber sido si “El Gallo” hubiese formalizado una reunión previa informativa y dado una alternativa, otro espacio, para que los niños, jóvenes y adultos, pudieran hacer sus actividades deportivas, pero, no. Se destruye la ilusión de la práctica del deporte.
Y que quede claro, no se está en contra, pero como ser pensante no puedes destruir para agradar. Eso no se vale. Lo cierto es que, si el secretario de Salud no interviene a la voz de ya, él también saldrá raspado y sus aspiraciones políticas podrían echarse a un bote de la basura, todo por la tozudez e intransigencia para gobernar de un sujeto que ni ha podido transparentar su ascenso como alcalde de un pueblo que requiere de hombres íntegros, no peleles que buscan huesos a base del garrote y la intimidación.










