La crónica hablará por Chiapas

¡Bienvenido el Parque Bicentenario!

Marco A. Orozco Zuarth [email protected]

(Fragmento)

El significado del monumento es la unidad de Chiapas a la Federación Mexicana, la hermandad de los chiapanecos y los mexicanos, teniendo como testigo y como la más alta dignataria a la Bandera Nacional. Por eso se le denomina oficialmente Monumento a la Bandera, pero algunas veces se le llama monumento a la “Mexicanidad Chiapaneca”. Esta hermandad y mexicanidad está representada por dos mujeres que se dan la mano y que representan a la “Madre Patria” y a la “Patria Chica”; acompañada la primera por el águila —símbolo tradicional de México y figura central del Escudo Nacional— mirando a la chiapaneca para cobijarla bajo sus alas, quien porta el Escudo de Chiapas en su mano derecha.
La inauguración tuvo una gran trascendencia, pues por esas fechas ya México le había declarado la guerra las potencias del eje; por lo que representó la reafirmación de la unidad nacional en esos tiempos difíciles para la nación. Otro aspecto importante es que las piedras con las que se construyó fueron enviadas por los diversos municipios chiapanecos como aportación y símbolo de unidad. El lugar en que fue construido es conocido como “La Lomita”, donde los niños llegaban a jugar sus papelotes. Ahí se parapetaron las guerrillas tuxtlecas del coronel Eutimio Yáñez, paladín del régimen republicano. Rincón al que le cantó Rodulfo Figueroa. Por todo esto, el monumento es el más emblemático de la ciudad y el mejor lugar para construir un parque a la memoria del Bicentenario de la Independencia Nacional y Centenario de la Revolución Mexicana.
Era necesario hablar primero del monumento para comprender el porqué; pues son dos espacios, pero un solo concepto. Pues bien, el monumento debía tener una explanada de 250 metros de largo por 80 de ancho, para albergar las grandes concentraciones que ahí se juntarían para honrar a nuestro lábaro patrio y así fue como se concibió este espacio al que se le llamó Estadio Olímpico, pues servía para eventos deportivos, teniendo un graderío para 6,000 espectadores.

Al frente del parque se localizaba el Palacio de la Cultura —hoy edificio de Rectoría de la UNICACH— al cual también se le construyeron las banquetas interiores y exteriores, se reforestaron sus jardines y se le dotó de iluminación moderna. Ahora nuevamente este espacio tendrá una nueva fisonomía y será la principal obra pública para festejar los centenarios. El concepto continúa siendo el mismo, pero ahora la obra es más integradora, amplia y con una arquitectura contemporánea, acorde a los nuevos tiempos, en el cual el centro fundamental seguirá siendo nuestro querido Monumento a la Bandera.
¡Adiós al Parque Morelos! ¡Bienvenido el Parque Bicentenario!

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