MdeR/Diario de Chiapas
Registre sus gastos
El primer paso para comenzar a ahorrar dinero es determinar cuánto gasta. Haga un seguimiento de todos sus gastos; eso quiere decir cada taza de café, artículo para el hogar y propina en efectivo, así como de las facturas mensuales recurrentes. Registre sus gastos como le sea más fácil, con papel y lápiz, una simple hoja de cálculo o una aplicación o rastreador de gastos en línea gratuito.
Incluya los ahorros en su presupuesto
Una vez que sepa cuánto gasta en un mes, podrá comenzar a crear un presupuesto. Su presupuesto debe reflejar cuáles son sus gastos en comparación con sus ingresos, de manera que pueda planear sus gastos y limitar gastos excesivos. Asegúrese de tomar en consideración los gastos que ocurren con regularidad, pero no cada mes, como el del mantenimiento del auto.
Encuentre maneras de recortar sus gastos
Si no puede ahorrar tanto como quisiera, es posible que sea el momento de recortar gastos. Identifique categorías que no sean esenciales, como entretenimiento y salir a comer, en las que pueda gastar menos.
Establezca metas de ahorros
Una de las mejores formas para ahorrar dinero es establecer una meta. Empiece por pensar para qué podría querer ahorrar, tanto a corto plazo (de uno a tres años) como a largo plazo (cuatro años o más). Luego decida cuánto dinero necesitará y cuánto tiempo le puede tomar ahorrarlo.
Establezca sus prioridades financieras
Después de sus gastos e ingresos, es probable que sus metas tengan el mayor impacto en cómo distribuye sus ahorros. Por ejemplo, si sabe que pronto tendrá que cambiar su auto, podría comenzar a ahorrar dinero desde ahora para hacerlo. Asegúrese de tener en mente las metas a largo plazo.
Ahorre de manera automática
Casi todos los bancos ofrecen transferencias automatizadas entre sus cuentas de cheques y de ahorros. Usted puede elegir cuándo, cuánto y a dónde transferir dinero, e incluso dividir su depósito directo para que una parte de cada cheque de pago de sueldo vaya directamente a su cuenta de ahorros. La ventaja: no tiene qué pensarlo y la probabilidad de que gaste el dinero es menor.










