Carlos Rosales/ Diario de Chiapas
La pandemia de COVID-19 ha acelerado el problema del sobrepeso y la obesidad en niños, y esto se ha reflejado en el regreso a clases de 2023, según informó María Elena Montesinos Álvarez, una nutrióloga certificada que supervisa el Programa de Atención en la Salud de la Infancia y Adolescencia.
Ella señaló que durante el confinamiento, varios factores como el sedentarismo, la ansiedad y los cambios en la alimentación contribuyeron al aumento de peso en los niños.
“En este 2023, observamos un porcentaje significativo que indica que cinco de cada 10 niños menores de nueve años tienen problemas de sobrepeso u obesidad. En la franja de edad de 10 a 19 años, la prevalencia es del seis por ciento, lo cual es alarmante”, señaló.
Montesinos destacó que las estadísticas han generado controversia, ya que a lo largo de los años, la obesidad y el sobrepeso han aumentado aún más entre los adolescentes en la región.
La nutrióloga ofreció algunas recomendaciones para que los padres de familia estén atentos a la alimentación de sus hijos y eviten las enfermedades asociadas a los productos procesados.
“Es fundamental fomentar la actividad física al aire libre y promover la adopción de hábitos alimentarios saludables en niños y adolescentes, ya que estas enfermedades a menudo persisten en la vida adulta”, enfatizó.
Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en Chiapas, alrededor de 2 millones 420 mil niños menores de 5 años padecen obesidad.
Montesinos Álvarez alentó a los padres a aumentar el consumo de frutas en sus hijos, especialmente los frutos rojos, debido a su bajo contenido calórico y de azúcar, además de su riqueza en fibras. También subrayó los riesgos para la salud que conlleva el consumo de alimentos procesados.
“La educación alimentaria comienza en el hogar, por lo que es crucial que los padres estén involucrados en las elecciones alimentarias de sus hijos”, concluyó.










