Colectivo Nacional Mujeres por la Igualdad, y asociaciones religiosas evangélicas, interponen recurso legal porque “los contenidos no son aptos para la formación en los primeros niveles de primaria”
Marco Alvarado /Diario de Chiapas
Continúa la polémica por el contenido de los nuevos libros de texto que distribuyó la Secretaría de Educación Pública (SEP) para el ciclo escolar 2023-2024.
Organizaciones como el colectivo nacional Mujeres por la Igualdad, y asociaciones religiosas evangélicas, presentaron solicitudes de amparo al considerar que los contenidos no son aptos para la formación en los primeros niveles de la educación básica.
Sobre esto, el presidente del Consejo Interreligioso de Chiapas, Francisco Napavé Chanona, comentó en una entrevista que se reunieron líderes de culto para revisar estos libros y tener una opinión formada acerca del contenido que, desde su perspectiva, no es apto para la formación de los alumnos.
“Expresamos nuestra inconformidad, en específico, por la ideología de género propuesta, temas también como hechicería, satanismo, cosas que no son fundamentales para la formación académica”.
Sobre el tema de los amparos, Andrea Hernández, del colectivo Mujeres por la Igualdad, invitó a padres y madres que estén inconformes con estos libros a que se sumen a la búsqueda legal para lograr que los cambien.
“Se están presentando amparos en la instancia federal para hacer nuestro acto reclamado en contra de la nueva escuela mexicana, que no se apega a los protocolos previamente establecidos, para la elaboración de estos contenidos”.
Sobre el contenido, Hernández añadió a lo expuesto por el ministro de culto el hecho de que hay una “hipersexualización grave” y un “adoctrinamiento” que se aleja de los fundamentos científicos que debe tener la formación académica de un Estado laico.
El rechazo a estos libros ha sido evidente en comunidades indígenas de Chiapas, como ocurrió en San Cristóbal de Las Casas, Zinacantán y Chenalhó, aunque el llamado de las organizaciones religiosas es a respetar las vías legales para manifestar su inconformidad con estos contenidos.
Si la autoridad federal concede una suspensión a los inconformes, la SEP tendrá que elaborar un nuevo programa de estudios, y con ello el contenido de los libros de texto.
Además que, previamente, esta secretaría ha sido señalada por no respetar amparos previos, que le impedían imprimir y distribuir estos libros, algo que evidentemente no respetaron, comentó Hernández.










