Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
La autopromoción en bardas, espectaculares, unidades móviles, perifoneo y toda clase de medios posibles, que están realizando distintos personajes políticos arropados por el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), está resultando chocante para muchos ciudadanos.
Ante este dispendio de recursos públicos, las voces ciudadanas son coincidentes en que hace falta mejorar los servicios médicos, la seguridad, los servicios básicos, en lugar de conocer el nombre o el rostro del funcionario “que está buscando nuevo hueso”.
“Ahorita quieren que todos los conozcan, sonríen, pero luego ni se bajan de sus camionetas, y ante la situación desfavorable que estamos viendo, no es momento de usar así los recursos del pueblo, pero vemos que siguen siendo igual que los otros, que están viendo por el beneficio personal”, opinó Roberto Cevallos.
“Ni los de Morena cumplen lo que les pidió el presidente; no hay uno que en verdad cumpla su trabajo y deje de andar prometiendo”, consideró Isabel Hernández, una mujer de la tercera edad, quien lamentó la abundancia de publicidad en bardas, pero la falta de medicamentos en las clínicas, la inseguridad en su colonia, y el empobrecimiento en muchos de los servicios que son necesarios “pero ahorita están prometiendo lo que ni piensan cumplir”, aseveró.
Este desencanto con la forma de hacer política es incluso más patente entre quienes confiesan haber apoyado a Morena, pero que ahora ven las mismas prácticas, en un contexto de carencias.
María Delia Ruiz, por ejemplo, mostró su inconformidad en este dispendio, especialmente cuando los servicios de salud son deficientes “no tienen reactivos, o falta equipo, o no tienen medicamento, esas son las respuestas que nos topamos”.
También criticó este rebase en autopromoción cuando la gente no está interesada en el cargo que van a tomar, sino en tener comida para la semana, en llegar a fin de mes, pero esos temas están ausentes mientras se contentan con poner a bailar botargas, comentó.
Roger Ruiz Torres, comentó que debe auditarse el recurso público, porque es evidente que son millones de pesos tirados todos los días para objetivos personales y no públicos, “es una grosería que no hay espacio ni cuadra que no estén invadiendo, mire ahorita, este perifoneo lleva horas y si se va usted a otro punto de la ciudad igual los encuentra bailando, como si la situación del país estuviese para estas payasadas”, destacó.










