Más de 20 municipios con sequía

Marco Alvarado /Diario de Chiapas
La crisis hídrica no sólo afecta a la Ciudad de México, en donde existe el temor fundado de que el Sistema Cutzamala, el principal proveedor de agua de 11 de las 16 alcaldías, podría colapsar y dejar de operar debido a la falta de agua, el próximo mes de agosto.
De acuerdo con el monitor de sequía en México, al inicio de este año amplias áreas de Chiapas registraron condiciones de sequía, con intensidades “anormalmente secas”, severas y moderadas.
Mientras que una evaluación del porcentaje de áreas de sequía, en los organismos de Cuenca de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), muestra que durante el mes de enero un 48 por ciento del territorio chiapaneco estaba anormalmente seco, 18 por ciento con sequía severa y cuatro por ciento en condiciones moderadas; mientras que un 29 por ciento del estado no reportan afectaciones por la sequía.
En comparación con estados como Veracruz, Tabasco, Campeche, Yucatán o Quintana Roo, Chiapas experimentó mayores condiciones de sequía durante enero pasado, aunque sin las condiciones de sequía extrema que ya registran amplias zonas del país, en la parte central y norte.
También se reportó que más de 20 municipios de Chiapas tienen las condiciones de sequía antes descritas, una muestra de que el estado “verde” también es frágil, y podría enfrentar la escasez de agua que ya sufren otras poblaciones.
CUIDAR EL AGUA
Mantener las fuentes de agua limpias es crucial para el estado de Chiapas, que aún puede presumir de tener 81 cuencas hidrográficas y de aportar el 30 por ciento de agua dulce del país.
El valor del agua que posee Chiapas es crucial cuando se observan los efectos de la sequía en otros estados del país, a lo que se suma la reserva de agua subterránea, que es altamente vulnerable a ser contaminada, y afectar con ello las fuentes de las que dependeremos en el futuro.
No obstante, pese a esta abundancia, el agua en Chiapas no se reparte debidamente por la limitada infraestructura en la distribución, lo que crea una paradoja en uno de los estados que más agua posee en México, un problema que, se ha prometido, deberá atenderse mediante el programa estatal hídrico 2019-2024 que incluye las políticas públicas estratégicas junto a los objetivos de desarrollo sostenible, entre ellos el del agua, alcantarillado y saneamiento para el bienestar y el consumo humano.
De acuerdo con reportes recientes, los efectos de la limitada infraestructura de agua se observa en los municipios como San Cristóbal de Las Casas, Huixtán, Oxchuc, Chanal, Tenejapa y San Juan Cancuc, donde al menos una tercera parte de la población padece enfermedades y gastrointestinales derivadas de la falta de saneamiento.
Mientras que, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), menos del 50 por ciento de la población en Chiapas puede abastecerse de agua, debido al alto costo de llevar el líquido a las zonas Sierra y Altos, donde se asientan las comunidades de mayor pobreza en el estado y la nación.
Al mismo tiempo, las cuencas hidrológicas tienen problemas de contaminación por la deforestación de las zonas altas y el uso de agroquímicos.
Según el Consejo Nacional de Población, del 50 por ciento de la población que tiene acceso al agua recurso, sólo en la mitad de los casos llega el agua a las casas.
Además entre el 50 y 70 por ciento del agua se desperdicia en fugas por la deficiente red hidráulica, mientras una mayoría de ciudadanos se niega a pagar las cuotas por la distribución del agua potable

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