Ainer González / Diario de Chiapas
La fuga de talentos (o también conocida; de cerebros) hace referencia a personas que no encuentran apoyo o las herramientas necesarias para explotar su potencial y deciden abandonar su estado o incluso su país.
La falta de apoyos, se extiende –incluso– a los profesionales que han desarrollado una carrera universitaria pero que emigran a otros sitios para continuar con su educación, desarrollar investigaciones o encontrar mejores oportunidades de trabajo.
No obstante, la “fuga de talentos”, puede comenzar desde que no se identifica que la o el estudiante tiene ciertas habilidades, de ahí la importancia del trabajo en aulas.
“Se le empieza a identificar y ponerle actividades acerca del tema o actividad, enseguida se le notifica al padre de familia del potencial de su hijo”, dijo Javier Iván Ramos Villanueva, docente del nivel de Primaria.
Y es ahí donde comienza un trabajo conjunto entre docentes y padres y madres de familia, sin embargo, otra limitante es la falta de recursos económicos, cuestión que no siempre solventan los gobiernos.
“Es una forma de motivar al alumno, yo lo he visto en dos, tres ocasiones lograr obtener un buen número… algo que no se debe de perder, que siempre la Secretaría organice este tipo de eventos”.
De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), México es el país latinoamericano con más fuga de talentos, mientras que, el informe “Informe Mundial de Talento 2021”, detalla que, los países que mejor desarrollan y retienen su talento humano son: Suiza, Suecia y Luxemburgo.
De esta lista, compuesta por 64 países, México ocupa el lugar 59.










