Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba) hizo un llamado a seguir con atención las situaciones de violencias que sufren habitantes de diferentes municipios del estado.
De acuerdo con el último reporte del Frayba, hay una “espiral de violencia nacida con el paramilitarismo” que se ha profundizado y complejizado.
También afirman que estos grupos se diversificaron, y frente a los estragos que están ocasionando el Estado mexicano permanece omiso.
Sobre esta situación, actualmente se mantienen tres Brigadas Civiles de Observación (BriCO) en Acteal, Casa de la Memoria y la Esperanza, sede de la organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal, ubicado en el municipio de Chenalhó, un segundo en Casa Betania Santa Martha, municipio de Salto de Agua, y el campamento 4 de agosto instalado en la Comunidad de Agua Clara, Palenque, que trabajan en la observación y documentación de la situación de los derechos humanos en la región.
Estas brigadas se crearon en junio de 1998, y a 29 años se mantienen como una muestra de solidaridad del mundo hacia Chiapas, ya que siguen siendo un mecanismo que desde abajo ha logrado un contrapeso a la violencia ejercida contra los pueblos que resisten en Chiapas.
Desde su creación han participado más de 11 mil personas de 73 nacionalidades; el Frayba ha sido apoyado por 760 colectivos solidarios que promovieron el proyecto y prepararon a las personas observadoras; 146 campamentos fueron instalados en comunidades de Chiapas con una duración desde un año, hasta más de dos décadas, como es el caso del que está actualmente en la comunidad de Acteal.
En el último año y medio, han participado 128 brigadistas muy diversas, como en años anteriores hay más participación de mujeres y cada año se suman más personas trans o no binarias, de edades que van de los 20 hasta los 69 años.










