Enrique Buenrostro / Diario de Chiapas
La supuesta filtración de información por parte de autoridades judiciales, sobre un operativo de rescate de migrantes, habría permitido que dos secuestradores tuvieran margen de tiempo para huir y uno más para asesinar a los tres migrantes ecuatorianos en una casa de seguridad en el camino a Manga de Clavo en Tapachula, señalaron fuentes de seguridad tras el fallido operativo que dejó cuatro muertos y un herido.
Según testigos que pasaban por el lugar, dos hombres (uno de complexión delgada y alto, y otro de baja estatura) que portaban armas de grueso calibre salieron de esa casa y generaron la alerta de lugareños, que de inmediato se atrincheraron en sus viviendas.
Los dos desconocidos huyeron del sitio y dejaron a uno de los secuestradores custodiando el lugar y a los migrantes, por lo que al verse acorralado optó por matar a tres de ellos y herir a uno más; acto seguido el delincuente habría sido abatido en medio de toda la confusión que generó el accidentado operativo implementado por la FGE, en colaboración con el ejército mexicano y la Guardia Nacional.
“No traían nada para entrar más que sus armas, tuvieron que mandar a pedir bombas de gas para poder entrar sin ser heridos o baleado”, señalaron vecinos que vivieron momentos de pánico.
El activista Luis García Villagrán, señaló que una vez más se comprueba cómo el Instituto Nacional de Migración (Inami) consciente a los criminales en estas redes de tráfico de personas, al tiempo de sentenciar que la política migratoria en Chiapas es fallida, de retención e inhumana.
“Esto es el colofón de la política errada en materia migratoria del Estado mexicano, el tapón y nudo humano que pusieron desde inicios de esta administración ha provocado que los migrantes sean entregados al crimen organizado”, acusó.
Activistas han exigido a las autoridades en Chiapas investigar de lleno las denuncias de migrantes que son secuestrados.










