De acuerdo con la información disponible, Alize trabajaba como mesera en el bar El Palomar, de donde fue sacada violentamente la noche del 6 de marzo.
Marco Alvarado/ Diario de Chiapas
Con el asesinato de Alize Díaz, de 26 años de edad, ocurrido este 6 de marzo en un bar de la ciudad de Tapachula, se eleva a 21 la cifra de chicas trans asesinadas en México en lo que va de 2024.
Estos son crímenes de odio que están aumentado y deben ser investigados y castigados, exigió la Red por los Mismos Derechos y con los Mismos Nombres, organización que lamentó este crimen y exigió a las autoridades chiapanecas que hagan justicia.
De acuerdo con la información disponible, Alize trabajaba como mesera en el bar El Palomar, de donde fue sacada violentamente la noche del 6 de marzo. Testigos oculares señalaron que fue brutalmente golpeada afuera de este centro, con tal violencia, que azotaron su cabeza contra el piso en repetidas ocasiones, causándole una hemorragia.
Retirada del lugar en estas condiciones, su cuerpo fue encontrado desnudo, asfixiada con su propia blusa y con dos disparos de arma de fuego.
Según datos recabados por la activista Kenya Cuevas, de Casa de las Muñecas Tiresias A.C., Alize elevó la cifra de estas muertes a 21 mujeres trans asesinadas en los últimos 67 días, es decir, una mujer trans pierde la vida cada tres días.
“No sólo es un dato alarmante, sino que nos impulsa a la exigencia del respeto, memoria y justicia para las víctimas de estos brutales asesinatos”, señaló la Red.
En este contexto, alertaron también del creciente “discurso de odio” que emiten figuras públicas, líderes de opinión, a través de las redes sociales, con intenciones claras en contra de la comunidad trans, un sector históricamente vulnerabilizado.
También hicieron un “respetuoso pero enérgico llamado” a la Fiscalía General del estado de Chiapas para realizar una investigación pronta y exhaustiva, pero además diferenciada, que no ignore la condición de género, a que obliga el estándar de debida diligencia, aplicable cuando pudieran existir dudas acerca de que se trata de delitos que se cometen en razón de la orientación sexual, identidad de género, expresión de género, real o percibida, toda vez que pueden constituir una expresión de odio.










