Ainer González / Diario de Chiapas
Los tiempos actuales han obligado a la población a renovarse y hacer uso de las tecnologías para casi todas las actividades, aún más en materia económica, ya sea para realizar una compra, una transferencia o recibir el pago de sueldos o en el caso de los adultos mayores, sus pensiones.
Sin embargo, no todas las personas mayores se sienten familiarizadas con este sistema.
“Para mí, es complicado, nosotros no estamos muy actualizados con la modernidad, para mí eran en efectivo mejor”, indica Sergio, un trabajador asalariado.
Para el contador público, Armando de los Santos, este nuevo esquema resulta novedoso, pero sobre todo rápido, aunque para muchas personas este aún es todo un reto, porque siguen buscando alternativas tradicionales para disponer de efectivo.
“Para la gente con escasos estudios y eso tiene que ir a hacer colas, formarse, porque no saben cómo hacerle”.
“Hay muchísima gente… las colas en el banco, que te vayan a asaltar”, señala.
Y es que, la brecha digital se acentúa cuando se habla de la edad, más del 90 por ciento de la población entre 12 y 34 años usa internet, mientras que, personas de 55 años y más, sólo el 47 por ciento lo usa.
No obstante, hay quienes por su profesión han podido sortear el cambio de lo análogo a lo electrónico.
Y es que este cambio, es inevitable.
Banxico revela que, en 2022, el uso del efectivo como medio de pago se redujo de 88 por ciento a 82 por ciento desde antes de la pandemia; mientras que los pagos electrónicos tuvieron un incremento, siendo a través de la tarjeta de débito el de mayor aumento, pues se pasó de 16 por ciento a 24 por ciento en el mismo periodo.
Mientras que para algunos el cambio es menos complejo puesto que gran parte de su vida personal y laboral funciona alrededor de dispositivos móviles y el uso de internet, para otros, este paso resulta retador, específicamente para las generaciones que crecieron con tecnologías análogas, previo al surgimiento del internet y las tecnologías digitales.










