Marco Alvarado / Diario de Chiapas
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) reiteró su llamado a las autoridades en todos sus niveles, para que “pongan mayor atención y cuidado a un libre y seguro tránsito por las carreteras del país”.
“Nos duele profundamente esta situación de inseguridad que se vive todos los días”, señaló el órgano que agrupa a todos los obispos católicos del país, esto luego de que Monseñor Eduardo Cervantes Merino, Obispo de Orizaba, sufrió un asalto junto con un grupo de sacerdotes que lo acompañaban en una carretera de la zona limítrofe entre Puebla y Veracruz.
La CEM alertó que estas conductas van en aumento, y constituyen un enorme riesgo para toda la población, una situación que ya no puede verse como hechos aislados; en este sentido, expresaron que “como sociedad sigamos trabajando en la reconstrucción de la Paz que tanto anhelamos”.
Anteriormente, la Iglesia Católica mexicana ha señalado la fragmentación social que está ocurriendo, en donde la criminalidad rompe el tejido social y obliga a que las juventudes sean parte de sus filas y ejerzan la violencia en distintas formas.
Al contexto de violencia política, conflictividad social y territoriales, ahora se suman las disputas de grupos armados, y el hecho de que en muchas regiones el Estado ha sido rebasado, y se requiere la intervención con el objetivo de lograr la pacificación y reconstrucción del tejido social.










