Por la Conciencia
Roger Heli Díaz Guillén
El primer debate en la primera semana de mayo por la gobernatura de México afloró una realidad en el mundo de la clase política donde pocos personajes son continuos y con visión que construyen una imagen y personalidad en el marco de la vida política de partidos sin rebasar la imagen y autoridad moral del político, donde el partido se nutre del personaje como el caso de AMLO y hoy en la persona de Eduardo Ramírez en Chiapas que motivó la mayor convergencia de partidos y grupos en la historia contemporánea electoral en Chiapas en este 2024 y seguramente de muchos Estados de la república mexicana. Ello es así al observar la pobreza del recurso humano de los partidos políticos, donde en tiempos de definición sus tradicionales actores no son alternativos para asumir candidaturas sustantivas como gobernaturas y presidencia de la república, dejándose ver esta realidad al ser la primera elección en la historia del PRI, PAN y PRD de no contar con candidatos y candidatas con base social, aceptación del electorado, formación política y competitividad electoral, asumiendo su realidad formando un frente con candidata común.
Se manifiesta esta realidad en Chiapas con la definición de candidaturas de partidos antes citados y convergencia democrática que se inclinaron por una nueva clase política donde muchos personajes históricos y continuos de la hoy oposición fueron sustituidos como fortaleza de sus partidos; de donde se infiere que más que contender por la gobernatura de Chiapas y presidencia de la republica ante la diferencia abismal de la contienda electoral en preferencias; los partidos citados buscan sustantivamente mantenerse en el escenario político con representación en cámaras como lo sustantivo y; mantener registro en las entidades como partidos, proponiendo para Chiapas una clase política joven y renovada que busca afinidad sustantivamente en los sectores mujeres y jóvenes.
El primer debate por la gubernatura de Chiapas consideró abordar temas en materia de Desarrollo Económico; Desarrollo Social y; Seguridad y Justicia, que exigía de los candidatos un conocimiento integral de la realidad social, económica y estado de derecho; dejando ver una diferencia formativa del y las candidatas donde Eduardo Ramírez Aguilar hace uso de un lenguaje apoyado por la ciencia política y el conocimiento que tiene de Chiapas de forma integral, como ciudadano, como político, como gobierno en dos niveles, municipal y estatal; aunque el formato de debate permitió que plantearán propuestas como se hace en foros donde en lo general no fueron divergentes y si por sus alcances complementarios en reciprocidad. Se dice propuestas como en foros al observar que estas se expusieron como listados a partir de preguntas, sin permitir tiempos donde el y las candidatas expusieran de forma abierta cada tema de forma contextual adminiculado con sus proyectos de gobierno que es insumo necesario por norma en este formato de debate, según acuerdo del IEPC, los cuales no fueron presentados o destacados.
El debate y entrevistas en pos-debate complementan información de proyectos y propuestas, donde al candidato de la coalición “Sigamos Haciendo Historia en Chiapas”, Eduardo Ramírez Aguilar es importante darle seguimiento a lo que como mensajes políticos nos tiene reservado, al destacar algunas propuestas expuestas en el debate en el contexto de la VISIÓN del candidato de como gobernar a través de la consulta popular que es un derecho logrado en el 2014, pero regulado y operativizado mediante reforma del 2021, que como perspectiva de gobierno destaca como eje de consulta del ejercicio de la vida pública; así también destaca reforzar la educación reivindicando a los pueblos originarios indígenas combatiendo la exclusión en la vida pública de Chiapas, comprometiéndose a dar un mayor impulso a las culturas ancestrales para que el mundo conozca sus riquezas. Promete trabajar, reivindicar su trabajo, reivindicarle sus tierras y sus costumbres. Destaca que en su gobierno mostraremos al mundo las maravillas de los pueblos indígenas.
En entrevista del 5 de mayo, día del debate, expuso su interés de discutir la perspectiva de una nueva constitución en Chiapas que reconozca en esta diversidad cultural a las comunidades indígenas, revalorando los usos y costumbres como fuente del derecho y parte de la libre determinación; descolonizando el pensamiento chiapaneco mediante la recuperación de nuestra identidad y nuestras formas de gobierno del territorio estatal. Destacó que hoy es necesario innovar las formas de gobierno a partir de nuestra composición cultural donde el valor de nuestra identidad es lo sustantivo, destacando que los chiapanecos somos mexicanos por propia decisión. “Somos gente que profesamos con el humanismo chiapaneco, abrimos nuestro corazón y abrimos nuestra conciencia, y al hacerlo tenemos garantizado mejores seres humanos, siempre muy unidos”
El párrafo antes expuesto de entrevista fuera del debate es lo que motivó el presente artículo, donde más allá de discursos y propuestas lo expuesto marca la diferencia del pensamiento político ortodoxo que sobrevive y que adquiere caretas en la cultura democrática electoral del México contemporáneo, planteando temas de fondo como la importancia de atender el marco de derecho como plataforma normativa que responda a la realidad negada en Chiapas, reformando o estableciendo una nueva constitución que considere derechos colectivos como los correspondientes a los pueblos indígenas y afro mexicanos; como los usos y costumbres y libre autodeterminación; destacando la expresión de “innovar las formas de gobierno”, refiriéndose a las diversas formas de gobierno de los pueblos indígenas y afro mexicanos, basado en la composición multicultural de Chiapas.
El llamado a abrir nuestra conciencia fortalece la perspectiva política que vivimos, dando una luz de cambios en la forma de gobierno y nueva relación con la sociedad; la ciencia política como sustento en el quehacer de gobierno apertura la esperanza no propiamente de consolidar la transformación como idea de gobierno, sino de reencuentro con nuestra identidad como sociedad que por determinación propia decidimos ser mexicanos, para reencontrar nuestra grandeza cultural, social y biodiversa transformando al Chiapas con visión de un Chiapaneco con liderazgo y claridad para el nuevo Chiapas que todos esperamos.










