• Bany Oved Guzmán Ramos se niega a liquidar lo pactado con los votantes a favor de su esposa, Grissel Vázquez Zambrano
Álvaro López / Tuzantán
Triste y cruda realidad viven los tuzantecos después del proceso electoral del 2 de junio, al comprobar que el alcalde Bany Oved Guzmán Ramos no les cumplió con lo pactado, que era un compromiso por haber votado por su esposa Grissel Vázquez Zambrano.
Habitantes, mujeres y hombres, de las comunidades Francisco Sarabia, Xochiltepec, Nueva Tenochtitlán, El Retiro, Villa Hidalgo, La Guardianía, El Chipilín, Fracción Estación, Primero y Segundo Cantón e incluso de la cabecera municipal, entre otras, aseguran que el actual alcalde “gobierna” este municipio por segunda ocasión, ya que es el segundo trienio que se mantiene en el poder municipal. Debido a su ambición de seguir desfalcando las arcas municipales, pretendió nuevamente la candidatura de Morena y, al no lograr ser designado, decidió divorciarse de su esposa para que ella fuera la candidata por algún otro partido, porque si seguía casado, las leyes electorales le prohibían participar en la contienda electoral.
Descartado de Morena, buscó a toda costa que su esposa fuera la candidata de algún otro partido y logró incrustarla en el Partido del Trabajo (PT), en donde él se convirtió en coordinador político de esa candidatura. Recorrió nuevamente todas las comunidades, donde comenzó a entregar láminas, cemento, varillas, despensas y dinero en efectivo. Incluso utilizó recursos económicos, personal humano de oficina y campo de esa comuna, unidades motrices, patrullas, incluyendo policías y elementos de protección civil, entre otros.
Las denuncias de ciudadanos se dieron desde el primer momento de esa candidatura, a todas las autoridades y en todos los niveles, pero nadie actuó para frenar al delirante, prepotente, soberbio y corrupto alcalde. Continuó promocionando y comprando voluntades a favor de su esposa Grissel Vázquez Zambrano, utilizando el chantaje, imposiciones, actos de prepotencia, amenazas con armas blancas y de fuego. Incluso la candidata se hacía acompañar de personas encapuchadas.
Lo más grave es que los ciudadanos que votaron por Vázquez Zambrano, quien ahora ya es alcaldesa municipal electa, no reciben las cantidades prometidas que fluctúan entre 500, 800, 1000, 1500, 2000 y hasta 2500 pesos por voto. Además, el corrupto alcalde no les entrega las láminas, cemento y varillas, entre otros materiales, que prometió entregarles al día siguiente de la elección.
Indican que se prevé que con la llegada de Vázquez Zambrano a la alcaldía, será su esposo Guzmán Ramos quien desgobernará por otro trienio más, lo que completará tres trienios de atraso, corrupción, prepotencia y nepotismo, dejando a Tuzantán en el abismo, concluyeron.










