Surge Cártel Inmobiliario  de la familia Morales

  • El equipo del alcalde de Tuxtla Gutiérrez opera transacciones para beneficiar a Carlos Eulalio y Karla Velina, hijos del edil, en la adquisición de terrenos
  • Involucrados el tesorero Carlos Agustín Gorrosino Hernández; el consejero jurídico, Jorge Enrique Zapata; el ex particular y regidor electo, Miguel Ángel Zárate Izquierdo; y los notarios Roberto Emmanuel Juárez Zepeda y Carlos Octavio Castellanos Mijares

Enrique Buenrostro / Diario de Chiapas

En un movimiento sigiloso de tráfico de influencias, los hijos del presidente municipal Carlos Orsoe Morales Vázquez, se hicieron dueños de un terreno de 600 metros cuadrados en el boulevard Andrés Serra Rojas y Libramiento Sur, en Tuxtla Gutiérrez.

Esta red de estafas maquiavélica, que le hace segunda al Cártel Inmobiliario, se creó con el fin de beneficiar a los que se encuentran cercanos al Ayuntamiento capitalino y opera de manera tan “profesional” que muy pocos se han percatado desde el interior del Ayuntamiento de Tuxtla, con la directriz del alcalde Carlos Morales Vázquez.

Al interior de los pasillos de la Presidencia Municipal, circulan los comentarios en voz alta de quienes son los operadores que se mueven “bajo el agua” para concretar la adquisición de predios que son “embargados” por no aparecer los propietarios o por estar abandonados ante el fisco. Les llaman  ‘chupa sangre’ que operan en la ciudad.

LOS INVOLUCRADOS

En primera instancia se encuentra Jorge Zapata, consejero jurídico del Ayuntamiento, un sujeto que se siente tener todo el dinero del mundo, el intocable y que es el rastreador de terrenos en la capital chiapaneca.

Esta persona, que dice haber trabajado en lugares como el Fondo de Fomento Económico, el Sistema Estatal de Seguridad Pública, la Defensoría Municipal de Derechos Humanos y el Consejo Jurídico del Ayuntamiento, además de ser presidente de la AC “Menos política y más resultados”, es quien ‘peina’ la ciudad en busca de predios que no hayan pagado para ficharlos y encontrar la manera de que sean apoderados por individuos rapaces vinculados a la vida política de Chiapas.

Tras localizar estos predios, buscan a notarios que sean corruptibles, tal es el caso de Roberto Emmanuel Juárez Zepeda y Carlos Octavio Castellanos Mijares, dos personajes que fueron involucrados en el escándalo de fraudes años atrás.

LA TRANSACCIÓN

En este caso, el primer movimiento se dio en la notaría 93 de Roberto Emmanuel Juárez Zepeda, en donde constató en el 2017 el contrato de compra venta de una fracción de un bien inmueble, en donde el vendedor fue Iván Borges Solís y el comprador fue Miguel Ángel Zárate Izquierdo, este último amigo íntimo de Carlos Morales y quien designó como coordinador general de Gabinete municipal a pesar de que en aquel momento, la regidora Adriana Guillén recordó que Zárate Izquierdo había intentado desalojar, en presunto estado de ebriedad, en la noche y de manera indebida, a locatarios del Convivencia Infantil en su carácter entonces de secretario de Desarrollo Social Municipal.

Teniendo el respaldo de Morales Vázquez, Zárate Izquierdo hizo y deshizo, y uno de estos trabajos fue precisamente comprar este predio de manera irregular.

Iván Borges Solís se encargó de vender 600 metros cuadrados, de una superficie total de 2 mil 400 metros cuadrados, el 16 de febrero de 2017 a Miguel Ángel Zárate Izquierdo. El contrato de compraventa se realizó bajo el número 124724 de fecha 24 de febrero de 2017, correspondiente al Registro Público de la Propiedad y de Comercio, con folio real 3084.

Una vez realizada esta operación, en el 2018, ahora bajo la tutela de Carlos Octavio Castellanos Mijares, se efectuó el proceso de compra venta de una fracción del terreno. Zárate Izquierdo procedió a que los hijos de Carlos Morales (Carlos Eulalio y Karla Velina Morales Alcocer), “compren” este terreno que se encuentra muy bien ubicado en la capital del estado.

LA SIMULACIÓN

En este proceso que supuestamente es “transparente”, existe la simulación la compraventa entre el supuesto dueño inicial del terreno, Zárate Izquierdo y éste a su vez se los vende a los ‘juniors’ y ya con la escritura a su nombre, hacen el trámite que corresponde ante la Tesorería Municipal para obtener el traslado de dominio y registro del predio a su nombre.

De hecho, se tienen otros casos similares que Diario Media Group dará a conocer, pues la transa de este Cártel Municipal Tuxtleco es amplio, y en los que tienen metidas las manos el otro amigo del alcalde, el tesorero Carlos Agustín Gorrosino Hernández.

Al término de su segundo mandato al frente del Ayuntamiento, se dejó ver el tráfico de influencias que, a lo largo de los seis años, Carlos Morales ha tenido, beneficiándose a él y a su familia de las lagunas que existen en la ciudad y que, a lo largo de estos años, no dudamos que se han llevado más terrenos como estos en lo que ya se llama Cártel Inmobiliario Municipal de Tuxtla y que es necesario que la Fiscalía General del Estado investigue.

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