• Erick Romero Peimbert, hoy prófugo de la justicia, pudo construir violando reglamentos y acumulando deudas al municipio ¿por qué no lo denuncian?
Enrique Buenrostro / Diario de Chiapas
El gobierno de Tuxtla Gutiérrez podría ser parte de la red fraudulenta de Erick Romero Peimbert, hoy prófugo tras haber sido exhibido como líder de un cártel inmobiliario.
Nuevamente saltan las alarmas en torno a Erick Romero Peimbert y sus fachadas “empresariales” como GCI, Líneas del Sur y Grupo Constructor Inmobiliario Tu Casa en el Sureste S.A de C.V., que han representado la ruina para decenas de familias, y muchas más podrían vivir pronto la angustia de habitar en lugares donde les cancelen servicios como el agua.
En este riesgo está el Fraccionamiento Ámbar, donde sólo están recibiendo agua un día a la semana debido a que durante su construcción no emplearon la tubería adecuada.
Mientras que en otros de los fraccionamientos donde cometieron fraudes, Jardines del Mactumactzá y Santa Fe, las viviendas no tienen medidores, ya que el suministro se reparte a través de una macro válvula.
¿Por qué el gobierno de Carlos Morales Vázquez no actúa en estos fraccionamientos y aplica una multa o suspende el servicio, así como lo hace en las colonias populares?
Llama la atención que el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA), especializado en cobros excesivos, fallas en el suministro y la aplicación de multas, esté ciego en estos casos, y que el ayuntamiento de la capital haya permitido las entregas de estos inmuebles con las carencias que hoy se conocen.
No resulta sorprendente que un defraudador profesional como lo es Erick Romero Peimbert y sus secuaces tengan más cola que le pisen: también adeuda al SMAPA ¡Y Carlos Morales no se da por enterado!
Resulta sospechoso que el SMAPA no haya iniciado una demanda en su contra, como sí lo han hecho en otras colonias, con otros usuarios, a quienes amenazan por deudas de mil pesos, no así en este caso.
A través de sus empresas fachada, Romero Peimbert realizó estos fraccionamientos empleando permisos de factibilidad y uso de suelo de carácter temporal, como lo muestran documentos en poder de Diario de Chiapas, y el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez lo dejó hacer y deshacer, sin nunca más verificar el término de estos permisos, y mucho menos detener las construcciones al no estar en regla, de ahí que esto muestra que la red de corrupción también involucra al gobierno municipal de Tuxtla Gutiérrez por omiso ¿O por cómplice?
Peimbert y su grupo de ladronzuelos con traje y corbata defraudaron a decenas de personas en los fraccionamientos Jardines de Las Flores, Santa Fe, Jardines del Mactumactzá, Fraccionamiento Ámbar, La Arbolada, La Antigua y San Agustín, donde aún están ofreciendo casas, lugares en donde los inmuebles tienen un valor de 2.5 a cinco millones de pesos, y de los que ahora también se sabe que enfrentan problemas con el suministro de agua, porque de origen el ayuntamiento no se molestó en verificar el cumplimiento del reglamento de construcción.
¿Qué detiene al SMAPA, al presidente Carlos Morales Vázquez para presentar una denuncia formal en contra de Erick Romero Peimbert?
Tal vez la respuesta es muy obvia, tomando en cuenta que Carlos Morales sí conoce a Erick Romero Peimbert y a su cómplice Gustavo Flores, con quienes se sentó en la oficina municipal para nada más y nada menos que ¡analizar el desarrollo del municipio!
Quizás esto explique el silencio del munícipe, quien extrañamente exhibe lagunas mentales en estos casos, a tal grado que su administración se hizo un lado en el reclamo de las víctimas para fortalecer una denuncia en contra de este defraudador y su camarilla.
Hoy las víctimas del cártel inmobiliario tienen fundadas sospechas de que tal vez el silencio del presidente municipal tenga un motivo: recibió de este ladrón recursos económicos para su reelección, y entonces tiene ataduras inconfesables por las que prefiere ser mudo y ciego como hasta ahora.
No se trata de un señalamiento al aire; Erick Romero Peimbert y Gustavo Flores están huyendo en este momento, porque sobre ellos hay siete carpetas de investigación en curso, más otros procesos en camino, que muestran el grado de corrupción que tejieron para poder ocasionar la ruina de personas que confiaron su dinero y sus sueños con estos delincuentes inmobiliarios.
Si bien hasta el momento han logrado evadir la acción de la justicia, no hay castigo que no llegue, y mientras se les sigue el rastro, aparecen otras huellas de suciedad, como este silencio cómplice del ayuntamiento, del SMAPA y de Carlos Morales Vázquez, a quien no debería sorprenderle que su nombre se inscriba pronto en una demanda colectiva.










