- Conagua señala que ahora las presas hidroeléctricas están en condiciones de captar el agua; prevén fuertes lluvias para hoy
Ainer González/ Diario de Chiapas
Si durante agosto las lluvias azotaron a una gran parte de la capital chiapaneca, para septiembre y octubre de 2024 se prevé que las precipitaciones sean aún más extensas.
La Comisión Nacional del Agua (Conagua) en Chiapas, dio a conocer que de forma constante analiza cada uno de los 34 arroyos que convergen en Tuxtla Gutiérrez, para buscar solución a las inundaciones en épocas de lluvias y es que septiembre es el mes más lluvioso.
“Este año con el cambio que tenemos de “El niño” a “La niña”, el pronóstico que tenemos es que va a llover un 40 por ciento más, del promedio que tenemos, entonces va a ser un año lluvioso, especialmente de septiembre a octubre”, expuso Felipe Irineo Pérez, director del Organismo de Cuenca Frontera Surde la Conagua.
Sin embargo, ante los pronósticos de lluvias que se tienen para el mes de septiembre, ninguna de las presas en el estado representa riesgo de rebalsar, así lo sostuvo el director del Organismo.
“Tienen la suficiente capacidad para absorber las lluvias que vienen, qué puede suceder, la de menor capacidad, por ejemplo de su área de embalse es la Presa Peñitas, y en esa lo que tendríamos pendientes de que no rebalse ciertas cuotas con el fin de que cuando llegue a rebalsar si llueve mucho, se desfogue mayor cantidad”, dijo el funcionario.
El director del Organismo de Cuenca Frontera Sur, indicó que los pronósticos que tienen para el mes de septiembre sobre las precipitaciones, es que va a llover un 40 por ciento más respecto del promedio que se venía registrando.
Asimismo, explicó que el 2024 sí será un año lluvioso, sobre todo, durante los meses de septiembre y octubre, destacando que las presas hidroeléctricas que hay en Chiapas tienen capacidad de almacenamiento, específicamente, La Angostura y Malpaso.
Asimismo, Irineo Pérez señaló que en Tuxtla Gutiérrez se tienen algunas áreas que son muy críticas, debido a que hay una serie de arroyos que descargan sus aguas sobre las aguas del río Sabinal y debido a que la ciudad ha crecido, no se han podido realizar las obras.










