Al rescate de la educación, el sector más castigado
Cuatro paladines fueron nombrados para ocupar las principales áreas operativas de la Secretaría de Educación, dependencia que tiene que fortalecer el liderazgo para poder resolver y controlar los problemas que aquejan al magisterio federal y estatal.
El jueves, el gobernador electo, Eduardo Ramírez Aguilar, casi completó la lista de quienes serán los personajes que le acompañarán en su gestión en la administración pública para el periodo 2024-2030 y destacan los nombres de quienes tendrán la responsabilidad de atender y no permitir que se presenten más hoyancos en el proceso del sector, uno de los más castigados a lo largo de su historia.
Roger Adrián Mandujano Ayala será el titular de la Secretaría de Educación. Sus cartas credenciales en cuanto a preparación académica parece que hasta le sobra para buscarle la solución a los conflictos añejos, que en realidad, tienen que ver con la falta de recursos económicos para solventar la falta de infraestructura educativa, programas de trabajo y convencer a los maestros que no tienen por qué andar haciendo grilla fuera de las aulas, olvidándose de los niños y de su verdadera vocación que es impartir a cabalidad los planes de estudios para salir de los últimos lugares que nos han caracterizado en la materia.
Mandujano Ayala tiene las licenciaturas en Psicología y Derecho, cuenta con un doctorado en Ciencias Políticas, con maestrías en Derecho por la UNAM, Derecho Electoral, en Marketing Digital y Redes Sociales, en Desarrollo Organizacional y Humano y Máster, y en Psicoanálisis en las ramas Clínica del sujeto y lazo social.
Este currículo impresionante del próximo titular de Educación de nada servirá si no aplica todos sus conocimientos para “doblar”, en el buen sentido, a los maestros a caminar por el entendimiento, por la vía de la reconciliación y cumplirles en sus justas demandas.
Para apoyarlo en toda la cuestión operativa y de negociación, llega como subsecretario de Educación, Gilberto de los Santos Cruz, un hombre al que le sobra experiencia, que ha estado sirviendo desde diversas trincheras del sector educativo, y que tiene a su favor, el que sea reconocido en su gestión, por la mayoría de quienes forman parte del magisterio.
Con doctorado y maestría en educación, sabe a lo que se enfrenta porque ha sido un luchador social y defensor incansable de los derechos de los trabajadores. Sin duda que será un aliado de las causas del magisterio y en él caerá la responsabilidad de atender las diferencias que se presenten en la próxima gestión.
A él no hay que perderlo de vista, y lo decimos no porque sea un eterno colaborador de esta casa editorial, sino porque su humanismo no está a prueba, es un consumado hombre que velará porque la educación se enderece.
En la Subsecretaría de Planeación ya hacía falta que llegara un especialista que atienda e impulse los programas educativos, pues es de todos conocido que quienes han pasado por esta área, sólo se han dedicado a buscar plazas para la familia, para los amigos y hasta para las amantes. Si esto último no se cree, sólo basta con consultar a los trabajadores cuales son los privilegios con los que han gozado y gozan quienes han pasado por esta área.
Eduardo Grajales González es un conocido hombre que ha estado involucrado en los medios de comunicación, siempre tratando temas especiales y de los pocos que le dio un giro a esta profesión debido a que se abocó a prepararse académicamente al grado de que hoy es un destacado mentor, con un doctorado en ciencias políticas y estudiando otro doctorado en educación.
Creemos que a Planeación llegó la persona idónea para poner orden y para proyectar y renovar los planes estratégicos de educación, que mucho le hacen falta al sector.
En la Subsecretaría de Educación Federaliza el panorama no es nada halagador, por ello habrá que darle toda la confianza a José Alfredo Ramírez Guzmán, quien goza de experiencia al interior del sector educativo, ubicado en áreas estratégicas como Primaria, Preparatoria, para adultos, entre otras.
No es un improvisado, pero le toca “bailar con la más fea” al tener que atender directamente al magisterio federal, el sector que ha sido un dolor de cabeza para el gobierno federal por la política que ha tomado desde hace más de una década la aguerrida CNTE, hoy en el poder con el disfrazado SNTE que representa la Sección 7.
Los cuatro son hombres de toda la confianza del gobernador Eduardo Ramírez Aguilar, así que, por el bien de la educación, esperemos que todo salga como se ha planeado.










