-El parque central de Coita, un lugar de esparcimiento y convivencia familiar se ha convertido en un centro para ofertar los cuerpos femeninos al mejor postor
M de R / Ocozocoautla
El parque central de Coita, un lugar de esparcimiento y convivencia familiar se ha convertido en un centro para ofertar los cuerpos femeninos al mejor postor, en una actividad que es permitida por el actual presidente Francisco Javier Chambé Morales.
El pasillo de las damas, como varios coitecos lo han denominado, es un sitio en el que varias chicas con faldas cortas, bien maquilladas y extravagantes se sientan a esperar la clientela, sentándose para ver a quien le ofrecen su servicio y a pesar de que la policía ronda el centro de la ciudad, las damas ni se inmutan, pues tienen toda la autorización de la presidencia.
Algunas mujeres se han llegado a sentar por error a este pasillo, ubicado en la calle de la 1ª poniente entre avenida central y 1ª norte, para esperar un rato y se han llevado el desagrado de hombres que se le acercan para preguntar si cuánto cobran por el servicio, situación que les resulta grotesco, y es que ya hay varios masculinos que saben que hay chicas que se sientan en dicho lugar a esperar al cliente y ofrecer su servicio sexual.
A plena luz del día, se logran ver a un grupo de entre 3 u 8 mujeres sentarse en el parque central para ofertar sus servicios sexuales, sin importar que sea un lugar concurrido por menores o familias.
Esta actividad del oficio más antiguo ha vuelto a ocurrir luego de que el actual alcalde llegara a tomar posesión el pasado 1 de octubre, y desde entonces a la fecha, las chicas no son molestadas por las autoridades, pues tienen la venia del presidente municipal para que sigan su actividad sin que las molesten.










