Evaluar impacto de reforma al Infonavit, ¿el fin de posponer discusión?

El tema de la reforma al Infonavit está más que candente. Cómo en todo conflicto de interés, el manejo de los recursos públicos siempre será la disputa por quienes se encuentran en el poder. Sin embargo, hoy no es ese el tema central, sino qué pasará con los más de 2.4 billones de pesos que se encuentran en la sub cuenta del Fondo de Trabajadores.

La controversia se centra en qué gobierno asegura que el dinero está garantizado, que no se tocará un solo peso y la oposición asegura que el recurso servirá para paliar el compromiso de entregar los apoyos comprometidos.

Ambas partes defienden su posición, sus argumentos y en esta justa dimensión, una de ellas tendrá la razón al final del camino. De inicio, la iniciativa aprobada desde el 13 de diciembre pasado, busca construir un millón de viviendas y ofrecer esquemas de arrendamiento a los trabajadores.

Cómo representantes de la opinión pública y en este caso de los millones de trabajadores de México que han laborado toda una vida y ahorrado su dinero, lo que se tiene que dejar asentado son los hechos, tal cual se están presentando, para que el día de mañana, sean los propios derechohabientes los que fijen una posición y reclamen, si es el caso, de que han sido engañados.

A los morenistas se les escucha decir en entrevistas en los diversos medios de comunicación que el dinero de los trabajadores está garantizado y el gobierno lo utilizará para que tenga rendimientos. Experiencias de este tipo ya se han presentado en otros países y lamentablemente el resultado no ha sido el esperado.

Con ello no decimos que así debe concluir la reforma al Infonavit que planteó el gobierno de Claudia Sheinbaum, no, al contrario, que más se quisiera que todos los trabajadores de México, lo que han labrado toda su vida a base de sacrificio y esfuerzo sobrehumano, tuvieran un final feliz, con vivienda digna y garantizada, o en su caso, con créditos que la institución otorgue a los empleados para que sean utilizados en la rehabilitación de casas, cuando el trabajador ya cuente con una.

Los cuestionamientos, efectivamente, vienen de la oposición, y una voz autorizada que ha alzado la voz es la de Ricardo Anaya, el panista que entró al senado con calzador, junto con Javier Corral, el ex del PAN y ahora con la camiseta de Morena, pues tenían supuestas órdenes de aprehensión por mal manejo de recursos.

Anaya asegura que el gobierno va a disponer del dinero de los trabajadores a través de la subcuenta que aparece en cada afore del trabajador, cuya suma asciende a más de 2.4 billones de pesos, y cuestiona que sea el que quebró a Pemex en el sexenio pasado, el que tenga esa misión de manejar esta millonaria cantidad de dinero: Octavio Romero Oropeza.

Señala como un mal augurio el que sea Romero el que vaya a disponer del dinero de los trabajadores, y lo más importante, no se trata de recursos que se hayan obtenido mediante el pago de impuestos, sino dinero personal de cada uno de los trabajadores que cotizan al Infonavit.

El problema, dice Anaya, es cuando los millones de mexicanos se enteren o se den cuenta que la ley se modificó y no podrán disponer del dinero obtenido fruto del “sudor de su frente”. Además, lo grave es que los consejos directivos que se contemplan en la ley se instalen para supervisar el destino y distribución del recurso, tienen mayoría sobre el trabajador y el empleador, y por tanto, nunca podrá tener la opción de recuperar su dinero.

Tan es así que la institución que formaba parte de esta regulación ha quedado excluida como lo es la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, para que ese rol lo asuma el gobierno federal a través de Hacienda y Crédito Público.

La iniciativa ha quedado en modo de impase hasta enero próximo, ello por el reciente pleito entre los coordinadores de Morena en las Cámaras Baja y Alta, Ricardo Monreal Ávila y Adán Augusto López Hernández, respectivamente, donde sacaron a reducir sus trapitos de corrupción, situación que orilló a la presidenta Claudia a reunirlos para que se dieran la mano y mostrar a México que no hay nada grave, aunque el hecho no haya sanado, sino al contrario, continúa la pugna de declaraciones para que se transparente la verdad. 

Seguramente el plan de posponer la discusión en la Cámara de Diputados de este conflicto dará tiempo para que se analice el tema a profundidad y haya sido una medida dictada desde Palacio de Nacional para evaluar si se continúa con la puesta en marcha de la iniciativa de reforma, pues también cabe la posibilidad de que se esté analizando el punto de engavetar la propuesta para que no le traiga momios en contra a la popularidad que dicen los medios nacionales, ha marcado referencia en la conducción de los destinos de México de Claudia Sheinbaum Pardo.

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