• Alcanzó un máximo histórico al registrarse 40 feminicidios y solo 7 investigaciones han sido judicializadas hasta la fecha.
M de R/Diario de Chiapas
Chiapas culmina el año con cifras alarmantes de violencia machista, alcanzando un récord histórico de 40 feminicidios en 2024.
Para la colectiva feminista 50 más 1, este incremento en los casos de feminicidio ha dejado a Chiapas en una situación crítica, con la violencia contra las mujeres como uno de los principales problemas sin resolver.
El 30 de diciembre, se registró el quinto feminicidio del mes con el asesinato de Leticia Vázquez Cruz, de 50 años, en el municipio de VillaCorzo. Según reportes locales, la víctima fue sorprendida por un grupo de hombres armados que irrumpieron en su hogar durante la madrugada. Los hechos ocurrieron horas después de que Leticia fuera nombrada Comisariada Ejidal en una asamblea en la ranchería Santiago.
En diciembre, además de Leticia, fueron asesinadas Elfega, Luz Isabel, Dominga y una menor de edad, lo que pone de manifiesto la creciente ola de feminicidios en la entidad.
En comparación con años anteriores, 2024 ha sido el más letal en cuanto a feminicidios. En 2022, se registraron 39 víctimas, mientras que en 2023 fueron 36, lo que refleja un aumento constante en los feminicidios. Pese a estos datos, la impunidad sigue siendo una constante, ya que de los 40 feminicidios de este año, solo 7 investigaciones han sido judicializadas hasta la fecha.
La Comisión a una Vida Libre de Violencia de las Mujeres, de la colectiva feminista 50 más 1, solicitó que la Alerta de Género no sea considerada una medida suficiente, ya que los asesinatos continúan ocurriendo en áreas con focos rojos de violencia, como San Cristóbal de las Casas, Tapachula, Tuxtla Gutiérrez y la región de los Frailesca.
Además, la organización exigió a las autoridades un mayor compromiso con la atención a las víctimas indirectas de feminicidio, como los huérfanos y huérfanas, quienes quedan en una situación de vulnerabilidad extrema, tanto emocional como económica.
En este contexto, demandó la implementación de políticas públicas eficaces para frenar la violencia feminicida, así como un enfoque más serio y contundente en la judicialización de los casos de feminicidio, ya que muchas veces delitos como la tentativa de feminicidio se ven encubiertos bajo otras figuras legales.










