Migración, el gran negocio de Garduño, pese a los reclamos de EEUU

La crisis migratoria que está a punto de colapsar tiene un culpable, dice el The New York Times, y éste, para el gobierno mexicano, es Francisco Garduño Yáñez. Si es así, entonces no se entiende por qué lo sostienen contra viento y marea dentro del Instituto Nacional de Migración, una de las peores instituciones en cuanto a imagen de las que se encuentran dentro de la estructura gubernamental de la Cuarta Transformación.

Desde 2023 las caravanas iniciaron un auge para cruzar territorio chiapaneco, enfilarse hacia el norte del país y como punto final, adentrarse hacia territorio de los Estados Unidos. Desde entonces, las miradas se habían centrado hacia el trabajo de contención que hiciera el titular de Migración, contra quien pesa una orden de aprehensión por la muerte de los migrantes que murieron en una garita de Ciudad Juárez, Chihuahua, y en cuyo caso, por lo menos por dignidad a los muertos y las familias de éstos, debió haber renunciado

La gravedad del problema migratorio siempre fue escondida por parte del funcionario, tan es así, que según documenta el propio periódico neoyorkino, la crisis estaba fuera de control y Garduño le mintió a su jefe y amigo, el presidente de ese entonces, Andrés Manuel López Obrador, situación que molestó en demasía al entonces secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval González, quien le hizo un fuerte reclamo.

Esta situación llegó a los oídos de los Estados Unidos que vieron con preocupación, desde entonces, que el trabajo del gobierno mexicano en la materia era deficiente, en perjuicio de la Unión Americana, y lo más grave es que el comisionado de Migración en todo momento ha mantenido una postura de rechazo a informar la verdadera situación que presenta el sector en México, desde que llegan al país por la frontera sur. 

En el reportaje del periódico estadounidense, presenta pruebas de cómo Garduño exigía dinero para que los migrantes pudieran pasar hacia los Estados Unidos. Esta situación ya había sido también dada a conocer por Diario Media Group, con el equipo de reporteros que se tienen desde la frontera sur, con quienes se ha documentado las transas de los funcionarios del Instituto, lo cual los ha convertido en hombres y mujeres con mucho dinero, producto de las estafas y sobornos que les proporcionan a los migrantes.

“En 2022, la embajada británica también encargó un informe clasificado sobre el sistema de migración de México, del que The New York Times obtuvo una copia. En él se detectó corrupción sistémica en la gestión de los migrantes por parte del gobierno, incluidas extorsiones, abusos sexuales y connivencia con organizaciones criminales para secuestrar a migrantes y pedir rescates”.

Esto en términos generales es sumamente grave porque pone en evidencia la complicidad de las autoridades en su más alto nivel, una porque quizás formaban parte de las “negociaciones” u otra porque se hacían los occisos y a ello se le llama delito de complicidad u omisión.

La corrupción está en números. Los datos duros presentados por la Sedena de 2018 a 2024 registraba el paso de 5 millones de personas, en tanto que la Secretaría de Gobernación reportaba apenas la mitad. Un año después, la misma situación: se comprobó el paso de un millón y medio de migrantes y la institución encargada de la política interna del país, apenas 500 mil.

Esta verdad obligó a los Estados Unidos a reclamar al mismo presidente mexicano de la fallida contención del paso de migrantes y de las cifras “adulteradas”, que ponía en duda la participación institucional y de cooperación con la que debía contribuir el gobierno mexicano a través del Instituto Nacional de Migración.

Lo cierto es que hoy Garduño goza de cabal salud, no le hizo mella su remoción que hizo la presidenta de México, pues su reemplazo por alguna razón no ha tomado posesión, y lejos de llamarlo a cuentas, sigue asistiendo a reuniones con las autoridades de Gobernación, previo a la llegada de miles de compatriotas que los deportarán de Estados Unidos, según ha amenazado Donald Trump a partir del lunes 20 de enero, día en que tome posesión del cargo de presidente de los Estados Unidos de Norteamérica.

Este escenario solo demuestra que la no renuncia de Garduño y tampoco haya sido sometido a un juicio legal y justo por la muerte de los 40 migrantes y por los actos de corrupción de los que ha sido denunciado, así como se le acusa que mintió en el manejo del tema migratorio, ha significado el gran negocio del comisionado del INAMI y del que sus superiores se volvieron cómplices al permitirle que hiciera y siga haciendo lo que quiera.

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