Sacan los trapos al sol por culpa de Trump

Desde el 2018, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que con el PRI y con el PAN no iría ni a la esquina, y en tono burlón, hasta se puso las manos en sus bolsillos para que no le fuera a robar su cartera.

Esta misma escena la hizo viral el también candidato en ese entonces, durante el debate que realizó el INE contra el aspirante del PAN a la presidencia de la República, Ricardo Anaya, a quien le llamó “canallín” y también se cuidó que no le fuera a robar su billetera.

Durante los seis años de AMLO y los 4 meses que lleva la presidenta Claudia Sheinbaum, ambas administraciones le han cerrado las puertas a los partidos de la oposición para tener encuentros en la que se analice la situación económica, política y social del país. La presidenta se ha negado, aunque dio la instrucción de que la secretaria de Gobernación de encargue de esta encomienda.

A estos antecedentes, ahora que la situación se ha tornado tensa, de dimes y diretes con el gobierno de los Estados Unidos por la llegada de Donald Trump, quien ha ordenado “levantar” y “tirar” en la frontera norte a toda aquella persona extranjera que se encuentre en condición de indocumentado en su territorio, además de la amenaza de imponer sanciones arancelarias a México por la no contención de la migración, el gobierno de la Cuarta Transformación ha llamado a la unidad a todas las fuerzas políticas para unirse y enfrentar las políticas racistas y segregación  del mandatario y magnate estadounidense. 

Bajo este contexto, la rebambaramba que han inundado los medios, controlados por Morena, hace ver a los integrantes del Revolucionario Institucional y de Acción Nacional, como unos traidores a la patria.

El señalamiento y el término no son nuevos, ya en varias ocasiones el congreso mayoritario de Morena y sus aliados, no han escatimado esfuerzos y dinero para hacerle una campaña en contra no sólo a los diputados y senadores opositores, sino a los miembros del Poder Judicial y hasta a los todavía encargados de los organismos autónomos que en este año dicen adiós, luego de que fue votada su desaparición de la faz de la tierra solo por “ser corruptos y por gastar mucho dinero”, según la posición que dictó el gobierno federal.

Ahora, el gobierno federal desde la “mañanera del pueblo”, les ha pedido a sus adversarios que firmen un acuerdo en respaldo a la presidenta Claudia Sheinbaum ante la ofensiva del mandatario de Estados Unidos.

La negativa del PRI y del PAN fue tomada como una afrenta por el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Gutiérrez Luna, quien calificó de “traidores a la patria” a los legisladores de ambas bancadas. Los señala como mezquinos porque quieren obtener dividendos políticos, dándole la espalda a 40 millones de mexicanos.

El partido en el poder, a través de Gutiérrez Luna, aduce que la firma del documento fortalecería el diálogo, el respeto y la cooperación entre México y Estados Unidos, con un enfoque en seguridad, migración y comercio.

La respuesta de los priistas fue contundente: No pactan con “terroristas ni con criminales” porque el único «enemigo» de la soberanía interna es Morena que ha desmantelado las instituciones de la República, diluido la Constitución, y que ha tomado pésimas decisiones bajo “su absurda narrativa” del «Segundo Piso de la Cuarta Transformación».

Reclaman que el Estado no hace nada por evitar que se trasgredan los derechos humanos y la integridad territorial. Asume que es una ficción el llamado de unidad porque el 40% del territorio nacional es tierra sin ley, cuando la soberanía nacional no la ejerce el pueblo, sino los criminales, cuando el poder público es producto de una Elección de Estado y usurpa los Poderes de la Unión para imponer leyes a modo, ostentando una mayoría calificada que no ganaron en las urnas, o cuando se persigue opositores y se defiende a los tiranos en el mundo, el régimen que lo hace, ejerce un terrorismo de Estado, ¡se llama dictadura!, ¡se llama Morena!”.

Una dura y cruel respuesta a la que no se tuvo contestación de regreso de parte de ningún morenista de cepa. Alejandro Moreno, líder del PRI, arremetió contra la Cuarta Transformación al decir que “los únicos culpables y responsables de las medidas que tomó el gobierno de los Estados Unidos han sido los gobiernos de Morena y la política de López Obrador de abrazos y no balazos y de no combatir el crimen organizado”.

Sean peras o manzanas, está claro que un respingo de Trump alborota a las huestes mexicanas, y de ahí no pasará, mientras tanto, las agresiones a los derechos de los migrantes mexicanos, continúa vigente y así seguirá, a pesar de que nuestros políticos se armen de valor para defender su dignidad, si es que la tienen.

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