Ramiro Gómez / Corresponsal Diario de Chiapas
Osumacinta, Chiapas.- Entre 700 y 800 familias de las comunidades El Triunfo Agrarista y Libertad Campesina se dedican a la elaboración de bordados tradicionales para los vestidos de chiapaneca, una actividad que se transmite entre generaciones, pero que enfrenta bajos ingresos debido al llamado coyotaje.
El alcalde de Osumacinta, Samuel Alegría Pérez, explicó que mujeres, hombres, niñas y niños participan en la elaboración de los bordados. Incluso, señaló que ha visto menores de entre 8 y 11 años aprendiendo y realizando esta actividad.
Sin embargo, el trabajo artesanal no siempre es remunerado de acuerdo con el tiempo que requiere. Una pieza puede tardar hasta tres días en elaborarse y venderse en alrededor de 100 pesos, mientras que, una vez considerados los materiales y la mano de obra, la ganancia para quien la realiza puede ser de apenas 20 pesos.
Alegría Pérez señaló que existe una red de intermediarios que compra los productos a bajo precio y posteriormente los comercializa en lugares como Chiapa de Corzo, dificultando que las propias artesanas puedan vender directamente y obtener una mayor remuneración.
“Queremos romper este esquema”, afirmó el alcalde.
Ante esta situación, el municipio busca que el festival Coyatoc, que se realizará el 3 y 4 de octubre en Tuxtla Gutiérrez, sea un escaparate para mostrar y comercializar directamente los productos elaborados en estas comunidades.
La intención es visibilizar el trabajo de las artesanas, el tiempo que requiere cada bordado y la participación de familias completas en la preservación de esta tradición chiapaneca, además de generar alternativas que permitan reducir el impacto del coyotaje y mejorar los ingresos de quienes elaboran las piezas.
Para Alegría Pérez, llevar estos productos al festival representa una oportunidad para que los consumidores conozcan el trabajo que existe detrás de cada bordado y para que las manos que los elaboran puedan recibir un pago más justo por su trabajo.










