Escritor AEPCH: Julio Hernández Jiménez
Un espacio dedicado a la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos, A.C.
Edgar Colmenares Sol. [email protected]
Julio Hernández Jiménez (El Caminante), nace en Pijijiapan, 1971. Su trabajo parte de la antología Jaime Sabines: 83 aniversario, 83 poetas. Recibió en 2009 la medalla Amigos de Sabines y obtuvo el primer lugar en el concurso de narrativa de la Radio Mexicana, en el 67 aniversario de su fundación. En 2013 es miembro de la Asociación de Escritores y Poetas Chiapanecos A.C.
Poema
El amanecer en Chiapas
El amanecer en Chiapas es como ver la luz por vez primera y escuchar “el canto de Los ángeles” en los trinos de los pájaros. Es maravilloso nacer y pertenecer a esta Tierra; (cobijado con cariño por la flora silvestre). Crecer “cuál jaguar en la jungla” jugueteando en sus lagos y cascadas y cortejar a sus mujeres hermosas, flores aromáticas del campo. Así es vivir entre la selva ¡reverdece mi ser con tanta dicha! al dormir “sueñas con sus paisajes” porque son tan reales, que parecen fantasía… aún si observas, atento, piensas que no son verdaderos o que no existen. Yo soy de aquí, como la planta es de la tierra. Es mi orgullo declamarle a mi estado, con alegría, lo que sale de mi corazón. Su sentir convertido en poemas. (Surgen aquí y allá, Pues en todas partes me inspiro con quimeras, o cantando). En este paraíso las rosas y gardenias te dicen que te quieren te haces hombre de valor ¡cual roble engrandecido, o cedro potente! vives todo el tiempo con el agua. “Como los manglares de sus pampas” te vuelves inmortal como sus poetas… lloras, cantas, ríes, como el mejor viñador, te forjas en campos o en la ciudad disfrutando del día. Yo me río de todo, por estar contento. Aquí no le tememos a nada, nosotros compartimos la vida. En esa vida misma que nos da el eterno nos la da a los dos, de la misma forma; como lo hace con una flor y un gorrión. (¡Él nos da el aliento fino!, ¡con lágrimas y risas, y a la vez amor!). Amor a mi Tierra, y ese amor a Dios.
Chiapas y yo
¡Ay, Chiapas! ¿dónde quedó aquel amor? ¿dónde quedaron los años? ¿dónde quedó aquel cariño? Chiapas, se olvidaron de nosotros. No hay más. Tratemos de vivir lo que nos queda: Tu color y mi color. Tu dolor y mi dolor. Tu ilusión y mi ilusión. Tu pasión y mi pasión. ¡Ay, Lacandona querida! ¡Ay, Lacandona adorada! Si el parachico te baila, el jaguar ruge en tu casa. El protector natural bajo la Luna el acechador natural bajo los rayos del sol nuestro lugar protegido. Bajo el cielo, bajo la lluvia. Por amigos, con aprecios y con aplausos. ¡Ay, Chiapas! ¿dónde quedó aquel amor? Yo solo estoy contigo.










