Yisim Chiapas
Roberto Emiliano Jiménez Matuz
Luis Ángel Colín Rodríguez
El 8 de marzo es ¿Una lucha? ¿Una visibilización social? ¿Un acto de reclamo? ¿Un derroche de fuerza? Justamente todas esas preguntas son importantes, debido a que existe un porcentaje de la población que está a favor y en contra. A su vez, en estos momentos, donde aún se escucha el resonar, «es tiempo de mujeres».
Comenzamos cuestionando que sí, justo ahora es el tiempo de las mujeres, o siempre ha sido o es el tiempo para sentarnos a reflexionar sobre las complicaciones que como sociedad le hemos causado a la población mayoritaria que son Antsetik o, en otras palabras, mujeres.
Para empezar cualquier lucha en donde se busque la igualdad, el respeto de nuestros derechos humanos y principalmente la superación de los dominios que nos marcan, siendo importante no olvidar. Por ello hay que recordar el desastre ocurrido en el mes de marzo del año 1911, donde murieron un total de aproximadamente 140 mujeres en las instalaciones de una fábrica, marcando la vida de todas y todos.
Este no fue el único, el 8 de marzo de 1917 las amas de casa en Rusia, provocaron revueltas para pedir el fin de la guerra y poder tener alimentos. Iniciando oficialmente el día Internacional de la Mujer en 1975, proclamado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU), teniendo esta conmemoración para recordar los desafíos que han enfrentado las mujeres históricamente y a su vez de crear sensibilización y visibilización para las mujeres.
La lucha por la transformación se ha trasladado en películas de ficción, como los Juegos del Hambre: Sinsajo Parte I, en donde la protagonista Kayniss Everdeen menciona que si «El Fuego se propaga… Si nosotros ardemos, ustedes arderán con nosotros».
Volviéndose actualmente el 8M, un símbolo de acción para las mujeres, marcada por manifestaciones, marchas y actividades en todo el planeta. Teniendo frases poderosas como «Yo todo lo incendio, yo todo lo rompo. Si un día algún fulano te apaga los ojos. Ya nada me calla, ya todo me sobra. Si tocan a una, respondemos todas» de la autora Vivir Quintana.
Haciendo que una canción cobre vida, creando emotividad, sensibilidad y poder. Con ello surgiendo un sentido de pertenencia, que engloba desafíos, desigualdades, brechas, limites, violencia entre otros aspectos negativos de la sociedad.
No buscamos ser los que eduquen a las mujeres, ni ser un obstáculo en el camino, en cambio volvernos personas, que contribuyan a esa igualdad, equidad y justicia que se necesita buscar desde la pedagogía de la crueldad, compartiendo autoras tales como Rita Segato.
Al mismo tiempo compartimos algunos méritos de mujeres que han ayudado a consolidar ese mundo que todas y todos buscamos y queremos, como fue el caso de la ex Emperatriz Carlota consorte de México, quien trajo consigo el telégrafo, el ferrocarril, el paseo de la reforma, las primeras ideas de la prohibición de los castigos corporales y la prohibición del trabajo infantil, entre otras aportaciones importantes.
En tiempos más actuales, la primera presidenta de México, la Dra. Claudia Sheinbaum Pardo, demostró desde joven ser una activista de los derechos de los estudiantes, como también realizó aporte a la ciencia y al día de hoy es un gran referente de la política mexicana y del mundo. Reafirmando que no se trata sólo de ella, sino como en muchas ocasiones lo dijo con su frase «No llego sola, llegamos todas».
Aunque muchas ocasiones el statu quo nos ha marcado las mujeres importantes, estamos en rebeldía y en unión con el pueblo, quienes nos representan de mejor manera, por ello queremos comenzar mencionando a la Dra. Laura Hernández Pinto, docente de la licenciatura en Desarrollo Humano en la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, quién ha sido una docente ejemplar para sus estudiantes, a los cuales ha ayudado a crecer profesionalmente, personalmente y brindándoles lazos de amistad.
También podemos hablar de la poeta Tuxtleca Socorro Carranco, una persona accesible, comprometida por muchas causas, entre ellas la educación visitando escuelas y es reconocida por ser una mujer sensible que expresa con el corazón al momento de escribir.
A su vez mencionamos a doña Noemí Navarro locataria del mercado de los ancianos, que desde temprano se levanta a vender ropa para sacar a su familia adelante, quién a su vez es una mujer comprometida con una visión clara en la defensa de los derechos de las locatarias y los locatarios, preocupada por las y los jóvenes, en palabras de ella «el futuro de México está en manos de las juventudes».
O la señora Rosario de la Cruz, policía escolar de la primaria Carlos Maciel Espinosa, quién es una madre soltera de tres hijos, la cual es una mujer comprometida con la educación de sus hijos, en donde no sólo saca adelante a su familia, sino que también hace que las habilidades de sus menores sean desarrolladas.
Las mujeres van desde la política, la educación, el arte, hasta dedicarse al hogar, ellas son la esperanza de un mundo mejor, por eso expresamos toda nuestra dedicación, inspiración y orgullo así ellas. Las queremos ver felices, realizadas y con plenitud. Debemos consolidar juntas y juntos las oportunidades, no se trata de mecanismos, sino de ser humanistas para ellas y nosotros.
El acto más valiente sigue siendo pensar por ti mismo. En voz alta.
Coco Chanel, diseñadora y fundadora de la marca Chanel.











Un comentario
Ser Mujer, simplemente mujer es una responsabilidad muy grande, los retos la mayoría de las veces son internos y se reflejan al exterior, nuestra raíz, nuestras madres nos representan nuestro origen, lo que somos y cómo nos formamos, pero el tiempo nos moldea, nos atrapa, nos zarandea y avienta para ubicarnos en diversas realidades; y nuestras respuestas muchas veces inconscientes nos despiertan o nos nublan, en una lucha por lograr ubicarnos en nuestro mundo, en nuestro territorio, en nuestros paisajes de vida. La Felicidad, viene como una respuesta añadida, que complementa nuestros pequeños grandes logros, que pueden ser a la vez nuestros grandes fracasos, porque así es la vida, muy linda, pero con errores y aciertos. Ser mujer reconociendo que cada una y cada uno somos diferentes, pero que el respeto, y empezando por el respeto a nosotras mismas es lo que permite alcanzar una relación sana, y entender la equidad. Ángel, gracias por reconocernos, porque es señal de reconocerte a ti mismo, y tus valores.