Los dilemas del maíz transgénico
- ¿Seguridad o soberanía alimentaria?
Sin duda, el maíz como alimento forma parte de nuestra herencia, cultura y patrimonio gastronómico de Chiapas y México: no por nada, está inmerso en los platillos y alimentos más representativos de nuestra dieta. Por ello, como parte del rescate a una de las semillas originarias de nuestra tierra, la iniciativa de ley que la protege ante inmersiones de productos de origen transgénicos, es fundamental para la defensa del maíz y la soberanía alimentaria.
Pero, existen detractores de esta iniciativa, sobre todo aquellos que apelan a la competitividad en los mercados internacionales: tal es el caso de la diputada local panista, Jovannie Ibarra Gallardo, quien este martes advirtió que la prohibición del maíz afectará a los campesinos y a la productividad del país: desde luego sus declaraciones son infundadas, por no decir que su postura es “vendepatrias” y “malinchista”, ya que se proclamó defensora del maíz transgénico, argumentando que este beneficiará la productividad del campo y permitirá la competencia en los mercados internacionales, desconociendo el contexto científico, ecológico y cultural sobre la necesidad de evitar que semillas alteradas se introduzcan en el país.
De acuerdo a científicos y especialistas, el maíz transgénico puede ser benéfico en la producción en masa de este y podría satisfacer la demanda en los mercados internacionales: lo malo es que conlleva muchos riesgos, principalmente, en el tema de la soberanía alimentaria; en este sentido, la preservación del cultivo de manera orgánica y ecológica, sobre todo en el lugar donde la semilla es originaria, permitirá un desarrollo sostenible y comunitario.
La introducción de transgénicos al campo, si bien resuelve el tema de la productividad, más aún en donde las tierras cada vez son escasas y poco viables para el cultivo, incurriendo en la deforestación, o el estiaje, no son benéficas para los campesinos y la misma especia de la planta en cuestión: su introducción desplazaría a las diferentes especies de maíz, las cuales conllevan un proceso evolutivo y son la herencia biocultural de los pueblos, desplazando su diversidad ¿Acaso el maíz transgénico producirá el huitlacoche, un manjar propio de la naturaleza? No, he ahí el riesgo y lo poco benéfico de su introducción.
Por otro lado, el argumento de Ibarra Gallardo sobre satisfacer al mercado internacional, es meramente “neoliberal”, es vergonzoso que una especie nativa sea importada, cuando existen las condiciones para su cultivo y distribución; claro, la diputada panista desconoce la crisis del campo que se ha vivido en México desde hace años. Además, los transgénicos encarecen el productor, al grado de generar una competencia desleal entorno al precio y detrimento en la calidad de sus derivados: no por nada, las asociaciones y agrupaciones tortilleras celebran esta iniciativa, ya que se respetará la calidad y el precio de la tortilla.
Ahora bien, en el contexto de la imposición de aranceles, la industria, en especial la agropecuaria, debería optar por tener una soberanía alimentaria, ya que, ante crisis internacionales, como la que estamos librando, preservar uno de nuestros cultivos es necesario. En estos días no estamos para satisfacer a un mercado global que nos envenena con tantos químicos (algunos ilegales para el cultivo), sino para generar una producción agroecológica, que tanta falta hace en esta crisis ambiental y debemos satisfacer primero a los locales.
Eso sí, es inevitable prohibirlo del todo, ya que muchas industrias para sacar ventaja en sus beneficios incurrirán en esto, o incluso en la ilegalidad, todo por querer ganar más: lo mencionado será recurrente en los próximos años.
Por último, a la ciudadanía también le toca su parte consumir el maíz local, no sólo lo que se ofertan en los mercados públicos, sino cerciorarse de que los productos derivados de estos no provengan de monocultivos, que tanto daño nos hacen a nuestro organismo.
Además, de plantearse el hecho de que consumir los transgénicos no tanto es un acto de traición a la patria, en ese actuar va implícito una conciencia ecológica y ética, en el que no cuidar nuestra semilla, pondríamos en peligro al campo mexicano. o soberanía o soberanía










