Propuesta soñadora de establecer a 17 pesos el kilo de tortilla

Sus padres, de avanzada edad, aunque quieran, ya no pueden hacerse cargo de los cultivos. La tierra se va quedando rezagada y a ello agréguele que los apoyos institucionales tardan una eternidad.

Los datos en este caso no mienten. La migración de chiapanecos hacia Estados Unidos se ha incrementado significativamente en las últimas décadas, con un aumento del 450% en el número de migrantes entre 2000 y 2005. Esta estadística tiene 20 años que se dijo, por ello la situación que se refleja en el agro es más que entendible.

La Frailesca, que en su tiempo fue considerado el bastón de oro de la mazorca, por la producción de maíz, está cada día más olvidada e improductiva que nunca. Han sido muchos factores para que hoy el precio del maíz fluctué entre los 20 y 25 pesos en la entidad.

La falta de empleo y oportunidades laborales en el campo puede llevar a los campesinos a buscar trabajo en las ciudades como Tuxtla, San Cristóbal, Comitán, Tapachula. A ello habría que agregar la baja rentabilidad de la agricultura debido a factores como la falta de tecnología, la escasez de recursos y la competencia con productos importados puede hacer que los campesinos abandonen el campo.

Y como remate, los precios bajos de los productos agrícolas pueden hacer que los campesinos no puedan cubrir los costos de producción y se vean obligados a abandonar el campo.

Estos factores deberían tomar en cuenta el legislador, pero no se ve que le entienda a este sector. Claro, hoy puede decirse que el precio de ésta en las tiendas de autoservicio está por mitad de precio, pero acá varía la calidad pues regularmente en las tiendas se compran tortillas preelaboradas o que congeladas.

El tema surge porque hace un par de días se registró en el Congreso del estado un punto de acuerdo para que se busque la posibilidad de que instituciones del gobierno conjunten esfuerzos y encaminen negociaciones para que el precio de dicho producto no rebase los 17 pesos.

Como propuesta es una opción que la ciudadanía agradecería y mucho, pero en la práctica se puede adelantar que se trata de una medida popular, aunque no se esté en tiempo de elecciones.  Pedirles a las secretarías de Agricultura, Ganadería y Pesca; de Finanzas; y, de Economía y del Trabajo que se aboquen a ello será muy difícil, a menos que el gobierno subsidie su elaboración, por lo que es una medida que no se visualiza por las condiciones apremiantes de dinero en las que se encuentra el Estado.

Además, la propuesta de quien viene luce en todas sus formas de que se trata de salir en la foto, aunque no se tenga el resultado esperado. Si el diputado Javier Jiménez asegura que es un tema analizado y cuidado desde hace mucho tiempo atrás, ya debió haber dado resultados sin necesidad de andar haciendo campaña.

Qué mejor que se hubiese trabajado sin reflectores con los industriales de la masa y la tortilla, con los productores y todas aquellas autoridades involucradas en la conformación de esta iniciativa o punto de acuerdo.

El tema no es malo desde el punto de vista general, pero nada dice el legislador que los productores de maíz no tienen solvencia de granos en las bodegas porque simplemente la producción ha sido deficiente o porque la falta de una política pública eficaz ha orillado a que el famoso cambio climático cada vez más afecte la producción del grano. La degradación del suelo y la falta de agua pueden hacer que la agricultura sea inviable en el campo y los campesinos se vean obligados a abandonar el campo.

En ocasiones también está el mal de que no queremos trabajar como les pasa a algunos zapatistas que al quitarse los pasamontañas quieren que les llegue el dinero caído del cielo, pues a pesar de que durante el conflicto armado se hicieron de cientos de miles de hectáreas que les quietaron a los terratenientes que dominaban la zona, no las trabajaron

En suma, habrá que estar pendiente de este punto de acuerdo, a ver si o se engaveta. Recuerden que hace poco el gobierno federal firmó un pacto con los empresarios gasolineros para respetar los salarios de los trabajadores que el precio de la gasolina no supere los 24 pesos por litro. En el papelito que bien, pero en la realidad, ello no se respeta.

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