“Leyendo por la paz”, un paso para la reconstrucción del tejido social
Durante el festejo del centenario de Rosario Castellanos en una de las librerías Fondo de Cultura que lleva el nombre de la ilustre escritora allá en la Ciudad de México, el gobernador Eduardo Ramírez Aguilar junto al director de dicha dependencia federal cultural, Paco Ignacio Taibo II, no sólo rindieron un destacado homenaje a la autora de “Ciudad Real”, sino que anunciaron un programa fundamental: “Leyendo por la paz”.
En el foro, Taibo detalló que este programa tendrá un gran alcance y en los próximos meses funcionará. Este consiste en la creación de librerías móviles, rehabilitación de librerías ya existentes, salas, clubes y demás actividades que promuevan el placer de la lectura.
Sumado a esto, el gobernador destacó que este programa se enmarca con el legado de Rosario Castellanos, quien con su prosa y poética plasmó varios de los temas importantes que tienen que ver con Chiapas, por lo que este proyecto contribuye al plan que viene desarrollando desde hace meses.
Cabe destacar que si bien la percepción de seguridad es positiva, no sólo por estadísticas, se demuestra en el día a día, pero es el primer paso para el bienestar; ahora bien, en esta segunda etapa donde la pacificación es una realidad ¿Qué sigue? Evitar la incidencia criminal, ya que de nada sirve el despliegue de fuerzas especiales si las causas de desigualdad, pobreza y poco acceso a la educación persisten; entonces, este programa complementa al gran proyecto de desarrollo que viene fraguando Ramírez Aguilar.
Previamente, en estas líneas destacamos que en el programa “Chiapas Puede” comenzó una gran avanzada para resarcir una deuda histórica, en este caso el analfabetismo; a su vez, destacamos que se debía atender el analfabetismo funcional: pero, esta iniciativa deja claro, al menos para Eduardo Ramírez, que sí se toma en serio la resolución de los problemas en Chiapas.
En este sentido, la tarea que el titular del Fondo de Cultura emprendió desde la administración pasada, abona al crecimiento de un país lector, que ante las recientes estadísticas sobre la lectoescritura, es necesario generar espacios y circunstancias que permitan este hábito.
Otro punto importante para el programa “Leyendo por la paz”, y es un tema abundó el gobernador durante el panel, es la gran tradición literaria y cultural que tiene el estado, que si bien Rosario, junto con Sabines, La Espiga Amotinada, y autores vivos con galardones como Balam Rodrigo y Luis Antonio Rincón, han enaltecido a la región en la tradición o canon literario, el camino que se está trazando es muy prometedor.
Entonces, este programa será una plataforma para que los autores de la región puedan tener mayor alcance y repercusión. Ya que, en el programa mencionado, los libros serán distribuidos y tendrán mayores alcances. La lectura como es sabido, es vital para resguardar el patrimonio cultural y la memoria colectiva; además, en los libros recae el conocimiento de muchas áreas del crecimiento humano.
Respecto al tema de la “Chiapanequidad”, que es un núcleo fundamental en la Nueva ERA y claro, es lo que sostiene el rescate del tejido social, se complementará con esta ambiciosa estrategia de lectura, que ya urge.
En fin, “Leyendo por la paz” llega en un buen momento para Chiapas, en el que las instituciones y un panorama de plena seguridad está comenzando, y claro, podríamos estar ante un apogeo cultural, si este proyecto se complementa muy bien con “Chiapas Puede” y la “Chiapanequidad”.










