En la elección del domingo no pasará nada que no se haya planeado
A tres días de la elección federal del Poder Judicial, la incertidumbre que prevaleció durante todo este proceso, prácticamente no ha cambiado y hoy se le agrega la amenaza latente de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, que tienen agendado boicotear la jornada electoral, única en el mundo y que los adversarios de la Cuarta transformación ya la han calificado como un traje a la medida para tener el poder absoluto, como recientemente pasó en Venezuela, donde Nicolás Maduro ni se inmuta cuando le reclaman que la dictadura hizo lo necesario para arrasar en las urnas el fin de semana pasado.
El domingo, los mexicanos deberán salir a emitir su sufragio por cientos de candidatos, cerca de 900 en todo el país. El instituto Nacional Electoral ya vaticinó que la afluencia de votantes no rebasará el 20 por ciento del padrón nominal de electores, de un total de 99.7 millones que puedan acudir a alguna de las 84 mil 22 casillas a instalar en todo el país, lo que significa que sería menos de la tercera parte de los comicios presidenciales que se llevaron a cabo en junio del año pasado.
El INE señala que la baja participación ciudadana no será su culpa y es entendible que lo diga, pero los diputados y senadores se encargarán de responsabilizarlo, aunque es sabido que el grueso de la población se quedará con esta postura, dado que nunca estuvo interesado en el proceso.
En esta elección no hubo dinero de por medio para los candidatos y candidatas, sólo tiempos oficiales en la radio y la televisión, y los más picudos utilizaron con recursos propios las redes sociales para darse a conocer, que a como están las cosas, parece que fue en vano esta práctica.
Para echarle más limón al caldo, el mismo INE descalificó que se hayan mandado a imprimir boletas guías del voto, induciendo el sufragio por determinadas personas, como las ministras en activo que quieren repetir en el cargo y que se pelean la presidencia de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Será este jueves cuando en sesión del Consejo Nacional del INE se dé a conocer la postura que emita el órgano electoral al respecto, pero no habrá nada que hacer, pues este método ya estaba planificado desde que se emprendió la campaña para echar abajo el poder del Poder Judicial, válgase la redundancia.
Sin ser adivino, lo que determine la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electoral será intrascendente, sin repercusión alguna en los métodos oscuros que hoy planea y ejecuta Morena, como en el pasado lo hacía el PRI. No hay diferencia.
Es más, está todo tan planchado que el “cae bien” de Gerardo Fernández Noroña, presidente de la Mesa Directiva del Senado de la República, minimizó lo que ha dicho y diga la oposición, los llamados conservadores y los intelectuales que están en contra de lo que ha orquestado Morena y sus aliados desde los tiempos en que gobernaba Andrés Manuel López Obrador, y vaticinó que estarán en el poder durante los próximos 40 años.
Es indudable que este pronóstico es viable para las próximas elecciones que haya en los años subsiguientes, porque la maquinaria que tiene el partido guinda da para controlarlas en las entidades, aunque este dominio podría ponerse en entredicho por la influencia que tienen las redes sociales que ponen al descubierto las malas maniobras “institucionales”.
Está más que cantado que lo que dictamine en este caso el INE será turnado al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, hoy bajo control del gobierno, por lo que haya en contra será desechado.
El despilfarro de recursos de lo que se ha llamado una farsa electoral gastó mucho dinero para mandar a imprimir 602 millones de boletas para elegir 881 cargos.
Chiapas no será la excepción, pues el propio órgano electoral local estima que, de los 4 millones 62 mil ciudadanos enlistados, apenas 812 mil podrían acudir a las urnas. Un dato duro y más que preocupante emitido por la vocal ejecutiva del INE en Chiapas, Claudia Rodríguez Sánchez, refleja que nunca hubo el interés por participar en este proceso, histórico, sí, porque será el primero que se realiza en el mundo, pero con resultados ya pronosticados con una escasa participación, que ayudará al gobierno que la impulsa, a conseguir la meta trazada.
La forma y el fondo sí interesan, tanto que el país no habrá ganadores o ganadoras el mismo día de la elección, como suele suceder con la presidencial o la de un gobierno estatal. Este día, en el Consejo General del INE tendremos el termómetro de lo que sucederá en los próximos días y que será la frase preferida que programó Morena: no pasará nada que no se haya planificado desde hace tres años.










